Economía china en dos velocidades: IA impulsa exportaciones mientras inmobiliario arrastra el PIB
Los datos de mayo anticipan un estancamiento amplio: ventas minoristas en cero, inversión inmobiliaria cayendo 13.7% y presión creciente sobre los márgenes de manufactura.
China opera hoy con dos motores en sentidos opuestos. Mientras la demanda de chips vinculados a inteligencia artificial sostiene las exportaciones y genera presión inflacionaria en sectores tecnológicos, el mercado inmobiliario profundiza su caída y el consumo interno permanece deprimido. Esta divergencia estructural define el escenario macroeconómico que enfrentan los directivos con operaciones o inversiones en la región.
Los datos de mayo, publicados el martes a las 10 a.m. hora de Beijing, confirman el patrón. Las ventas minoristas crecieron apenas 0.2% en abril —el ritmo más lento desde el fin de las restricciones por Covid en diciembre de 2022— y los economistas encuestados por Reuters proyectan un crecimiento de 0% en mayo frente al año anterior. La inversión en activos fijos acumula una caída del 2% en los primeros cinco meses del año, con el sector inmobiliario arrastrando 13.7 puntos porcentuales. Jeremy Stevens, de Standard Bank, descarta que China alcance el 4.6% de crecimiento en el segundo trimestre: "Una prueba del umbral del 4% parece ser la zona de aterrizaje natural", señaló en nota reciente, citando además el impacto del conflicto en Irán sobre márgenes de manufactura ya comprimidos a mínimos de cinco años.
Para equipos directivos que modelan escenarios de mediano plazo, la firma KKR ofrece una proyección relevante en su perspectiva de mitad de año: el arrastre inmobiliario se reducirá de 1 punto porcentual este año a 0.6 en 2026, mientras que la digitalización aportará 2.5 puntos al PIB en 2027. Sin embargo, una contribución modesta del comercio minorista y el turismo —estimada en 0.9 puntos— no será suficiente para evitar que el crecimiento general descienda al 4.4%. El análisis de Entorno sobre esta dinámica sugiere que las decisiones de inversión en China requerirán distinguir con precisión entre sectores tecnológicos con tracción real y segmentos tradicionales bajo presión estructural prolongada. Los líderes chinos evaluarán nuevos planes de estímulo en una reunión prevista para finales de julio, cuando también se publiquen las cifras del PIB del segundo trimestre.
