Cuatro días para enamorar a las víctimas: así funciona la estafa global que utiliza tecnología de EE. UU.

Cuatro días para enamorar a las víctimas: así funciona la estafa global que utiliza tecnología de EE. UU.
Las redes de fraude digital que operan desde Myanmar han desarrollado un sofisticado esquema que utiliza inteligencia artificial para manipular emocionalmente a sus víctimas en un lapso de cuatro días, con el objetivo de obtener dinero o información confidencial. Este fenómeno ha afectado a miles de personas en al menos 17 países, aprovechando tecnología estadounidense y plataformas digitales globales.
Los estafadores emplean inteligencia artificial y conectividad proporcionada por empresas como Starlink, así como infraestructura digital de compañías tecnológicas de Estados Unidos, para llevar a cabo fraudes a gran escala. Se estima que las pérdidas por este tipo de delitos alcanzaron los 200,000 millones de dólares en 2024, según la Comisión Federal de Comercio de EE. UU.
El auge de estos esquemas se debe a la consolidación de Myanmar como un centro operativo, el acceso a tecnología avanzada y la falta de regulación internacional efectiva. A pesar de que las autoridades y empresas tecnológicas han implementado medidas de respuesta, la sofisticación y expansión de estos fraudes continúan en aumento.
La mecánica de la estafa se basa en la creación de vínculos afectivos en un plazo máximo de cuatro días. Los operadores, que trabajan bajo estricta vigilancia y presión constante, gestionan múltiples perfiles falsos en aplicaciones de mensajería y redes sociales. Utilizan identidades digitales atractivas, a menudo con fotografías generadas o robadas, y mantienen conversaciones personalizadas apoyadas por respuestas automáticas generadas por inteligencia artificial.
Las plataformas como Kongtian Intelligent Customer Acquisition y Global Social Traffic Navigation, que utilizan modelos de OpenAI y Google, permiten a un solo operador interactuar con cientos de personas en diferentes idiomas. Un registro filtrado indica que un solo operador puede comunicarse con hasta 50,000 personas en un mes, adaptando los mensajes según el perfil de cada víctima para lograr transferencias de dinero o la entrega de información sensible.
El éxito de estas redes depende en gran medida de la infraestructura tecnológica. Los operadores utilizan servicios como Starlink para acceder a internet, incluso en áreas remotas. Datos indican que Starlink se ha convertido en el principal proveedor de internet en Myanmar, con una cuota de mercado que superó el 19% en 2026.
Además, empresas como Cogent Communications, Oracle, AT&T y DigitalOcean son parte de la infraestructura utilizada en estos centros de fraude. Estas compañías han manifestado su compromiso de colaborar con las autoridades y responder a reportes de abuso, aunque también han señalado que la privacidad del usuario limita su capacidad de intervención directa.
La situación en Myanmar representa un desafío significativo para la comunidad internacional y los tomadores de decisiones en México y América Latina, quienes deben estar alerta ante los riesgos que estos fraudes digitales representan en un mundo cada vez más interconectado.



