La estrategia refleja el nuevo rumbo que tomó la empresa después de su fusión con Cedar Fair Entertainment Company, buscando dejar atrás algunos activos históricos para concentrar sus inversiones en experiencias capaces de atraer a nuevas generaciones de visitantes.
Six Flags dijo adiós a uno de sus parques más históricos
El cierre de Six Flags America, ubicado en Bowie, Maryland, marcó el final de una era para la cadena de parques de diversiones.
El complejo abrió sus puertas en 1974 y durante cinco décadas fue uno de los destinos favoritos de millones de familias de la costa este de Estados Unidos. Con atracciones icónicas como Superman: Ride of Steel, Joker’s Jinx y el parque acuático Hurricane Harbor Maryland, el recinto se convirtió en uno de los símbolos de la marca.
Sin embargo, tras la fusión entre Six Flags y Cedar Fair, la empresa determinó que el parque ya no era estratégico dentro de su nuevo modelo de negocio. A ello se sumaron la disminución de visitantes registrada en los últimos años y la necesidad de aprovechar el terreno para proyectos con un mayor potencial económico.
La noticia sorprendió a miles de aficionados, especialmente porque el cierre llegó poco después de que el jugador de la NFL Travis Kelce se convirtiera en uno de los inversionistas de la compañía.
La respuesta de Six Flags: romper un récord mundial
Lejos de reducir sus inversiones, Six Flags también presentó uno de los proyectos más importantes de su historia reciente.
Durante la celebración del 35 aniversario de Six Flags Fiesta Texas, la empresa anunció Werewolf Gorge, una montaña rusa que aspira a convertirse en la montaña rusa familiar de lanzamiento más larga del planeta.
La nueva atracción tendrá un recorrido de 4,120 pies (1,256 metros aproximadamente) y ofrecerá una experiencia de 2 minutos con 36 segundos de duración.
Entre sus principales características destacan:
Cuatro lanzamientos durante el recorrido.
Velocidades de hasta 72 kilómetros por hora (45 mph).
32 momentos de ingravidez (airtime).
Un sistema de retroceso en la parte media del trayecto.
Estatura mínima de apenas 99 centímetros (39 pulgadas), permitiendo que familias completas puedan disfrutarla.
Fabricada por la empresa Vekoma, la montaña rusa combinará elementos que nunca antes habían sido reunidos en una sola atracción familiar.
Una nueva estrategia para competir
La apertura de Werewolf Gorge deja claro que Six Flags busca competir mediante experiencias únicas en lugar de aumentar el número de parques.
La empresa ha reconocido que revisará constantemente la rentabilidad de cada uno de sus complejos para determinar cuáles deben mantenerse y cuáles requieren una transformación, una estrategia que ya provocó el cierre de Six Flags America y que podría alcanzar otros parques en los próximos años.
Al mismo tiempo, la compañía continúa apostando por inversiones millonarias en atracciones de última generación que permitan incrementar la asistencia y mejorar la experiencia de los visitantes.
El futuro de Six Flags
El contraste entre el cierre de uno de sus parques más legendarios y la construcción de una atracción que pretende hacer historia resume el momento que vive Six Flags.
La empresa busca dejar atrás un modelo basado únicamente en la expansión territorial para enfocarse en desarrollar experiencias exclusivas capaces de diferenciarla frente a una competencia cada vez mayor dentro de la industria del entretenimiento.
Con Werewolf Gorge, Six Flags espera demostrar que, aunque algunas de sus sedes históricas hayan quedado en el pasado, la innovación seguirá siendo el principal motor para escribir el próximo capítulo de la compañía.

