OpenAI quiere que la IA te conteste más rápido: así es primer chip con el que planea lograrlo
OpenAI lanza Jalapeño, su primer chip para acelerar la inteligencia artificial OpenAI ha presentado Jalapeño, su primer chip desarrollado en colaboración con Broadcom y Celestica, diseñado para potenciar modelos avanzados de inteligencia artificial. Este innovador procesador tiene como objetivo hacer que la inteligencia artificial sea más eficiente, rápida y accesible…

OpenAI lanza Jalapeño, su primer chip para acelerar la inteligencia artificial
OpenAI ha presentado Jalapeño, su primer chip desarrollado en colaboración con Broadcom y Celestica, diseñado para potenciar modelos avanzados de inteligencia artificial. Este innovador procesador tiene como objetivo hacer que la inteligencia artificial sea más eficiente, rápida y accesible para millones de usuarios y empresas.
Jalapeño es un procesador especializado, conocido como "acelerador de inferencia", que se encarga de la fase en la que la IA recibe consultas del usuario y genera respuestas basadas en su entrenamiento previo. Esta etapa, denominada inferencia, es crucial para que productos como ChatGPT y Codex puedan ofrecer respuestas en tiempo real, completar tareas y resolver problemas de manera efectiva.
A diferencia de los chips convencionales, Jalapeño ha sido optimizado específicamente para cargas de trabajo de inferencia. Cada componente del procesador, desde la gestión de memoria hasta los núcleos de cálculo, ha sido ajustado para minimizar el consumo energético y maximizar la velocidad de procesamiento de datos. Las pruebas preliminares indican que este chip ofrece una eficiencia por vatio superior a la de los mejores chips disponibles actualmente, aunque se revelarán más detalles técnicos en el futuro.
Este procesador es capaz de ejecutar modelos avanzados como GPT-5.3-Codex-Spark, cumpliendo con las exigencias de potencia y frecuencia necesarias para la producción. Esto permite que Jalapeño trabaje con los modelos de lenguaje más sofisticados, tanto actuales como futuros.
Un aspecto notable de Jalapeño es la rapidez de su desarrollo. Desde el diseño inicial hasta la fase de "tape-out", que precede a la fabricación en serie, solo transcurrieron nueve meses. OpenAI ha destacado que este es uno de los ciclos de desarrollo más cortos alcanzados en la creación de un chip de este tipo.
Para lograr esta eficiencia, OpenAI utilizó sus propios modelos de inteligencia artificial en diversas fases del diseño y optimización, demostrando el potencial de la IA para mejorar sus propias infraestructuras. El proyecto se realizó en colaboración con Broadcom, responsable de la implementación del silicio y la conectividad, y Celestica, encargada de las placas, racks e integración de sistemas.
La razón detrás de la creación de su propio chip radica en la intención de OpenAI de no depender de terceros para la infraestructura que sustenta sus modelos de inteligencia artificial. La empresa busca controlar cada capa del "stack" tecnológico, abarcando desde el diseño de chips hasta los sistemas de red y los productos finales utilizados por los clientes.
Jalapeño es solo el primer paso hacia una familia de aceleradores propios que se implementarán a gran escala en centros de datos, en colaboración con socios como Microsoft y otras empresas tecnológicas, a partir de 2026. Este enfoque de integración permitirá a OpenAI mejorar la eficiencia, reducir costos y ofrecer un acceso más estable y rápido a sus servicios. Cada avance en el hardware, según la empresa, impacta directamente en la experiencia del usuario, resultando en respuestas más ágiles en ChatGPT, tareas más complejas en Codex y precios más bajos para los desarrolladores.



