Distribución digital desplaza al disco físico en videojuegos: implicaciones para retail y coleccionistas
La decisión de Sony de cesar la producción de juegos en formato físico para PlayStation en 2028 acelera una transición que lleva más de una década en marcha y redefine la cadena de valor del sector.
Sony confirmó que a partir de enero de 2028 dejará de producir nuevos videojuegos en formato físico para PlayStation. Los futuros lanzamientos estarán disponibles exclusivamente a través de la PlayStation Store o mediante códigos de descarga en puntos de venta físicos. La decisión no afectará títulos ya lanzados ni aquellos…

Sony confirmó que a partir de enero de 2028 dejará de producir nuevos videojuegos en formato físico para PlayStation. Los futuros lanzamientos estarán disponibles exclusivamente a través de la PlayStation Store o mediante códigos de descarga en puntos de venta físicos. La decisión no afectará títulos ya lanzados ni aquellos que salgan antes de esa fecha.
El movimiento responde a una tendencia estructural del mercado: en 2013, apenas el 13% de las ventas de videojuegos eran digitales; las proyecciones apuntan a que esa cifra alcanzará casi el 80% en 2025. Sony comenzó a preparar este terreno desde 2020, cuando lanzó una versión de PlayStation 5 sin unidad de disco, anticipando un modelo de distribución que hoy consolida como estándar.
Para el ecosistema de negocios, las implicaciones son múltiples. Los minoristas especializados en videojuegos físicos enfrentan una reducción directa de su oferta de producto, lo que presiona sus modelos de negocio hacia servicios, accesorios o la reventa de títulos ya existentes. El mercado de segunda mano, que depende del soporte físico, también queda expuesto a una contracción progresiva. A nivel estratégico, la eliminación del disco refuerza el control de Sony sobre la distribución y los márgenes, al eliminar intermediarios físicos y centralizar las transacciones en su plataforma digital. Las especulaciones sobre una PlayStation 6 completamente digital sugieren que esta decisión no es un ajuste operativo, sino el inicio de un reposicionamiento de largo plazo en la industria del entretenimiento interactivo.



