Humor y personajes recurrentes como estrategia de marca en campañas de TV automotriz
Una campaña de televisión para el sector de mantenimiento vehicular demuestra cómo la narrativa absurda y los personajes reconocibles generan conexión emocional con conductores sin depender de argumentos racionales de producto.
Feu Vert lanzó una nueva campaña de televisión centrada en el servicio de recarga de aire acondicionado vehicular, apostando por un recurso narrativo que ha ganado tracción en mercados europeos: el personaje recurrente con tono absurdo. El protagonista, Ramsés, regresa en un spot que construye una situación cotidiana y la…

Feu Vert lanzó una nueva campaña de televisión centrada en el servicio de recarga de aire acondicionado vehicular, apostando por un recurso narrativo que ha ganado tracción en mercados europeos: el personaje recurrente con tono absurdo. El protagonista, Ramsés, regresa en un spot que construye una situación cotidiana y la lleva hacia un desenlace inesperado, manteniendo coherencia con entregas anteriores de la marca.
Desde una perspectiva estratégica, la decisión de sostener un universo creativo consistente —con personaje, tono y registro propios— responde a una lógica de construcción de marca de largo plazo. En lugar de cambiar el enfoque creativo con cada campaña estacional, Feu Vert opta por profundizar en un código comunicativo ya establecido. Este modelo reduce el costo cognitivo para el consumidor: el reconocimiento inmediato del personaje activa la atención antes de que el mensaje de producto sea comunicado.
Para directivos de marketing en México y América Latina, el caso ilustra una tensión frecuente en la planeación de campañas: la presión por comunicar atributos funcionales del producto frente a la efectividad demostrada del humor y la narrativa emocional. La evidencia en mercados maduros sugiere que las marcas con códigos creativos sostenidos en el tiempo generan mayor recordación espontánea y menor dependencia de inversión en medios para mantener presencia mental. La pregunta relevante para cualquier CMO no es si usar humor, sino si existe disciplina organizacional para sostener un universo creativo más allá de una sola campaña.



