IA acelera el desarrollo de productos de consumo masivo hasta cuatro veces más rápido
Empresas de alimentos, bebidas y cosméticos integran inteligencia artificial para reformular productos, reducir dependencia de proveedores y responder a cambios en preferencias del consumidor.
Empresas globales de bienes de consumo están incorporando inteligencia artificial en sus procesos de desarrollo de productos para reducir tiempos de formulación, optimizar cadenas de suministro y adaptarse con mayor velocidad a los cambios en los patrones de consumo. El fenómeno abarca desde cosméticos hasta alimentos procesados, con resultados medibles…

Empresas globales de bienes de consumo están incorporando inteligencia artificial en sus procesos de desarrollo de productos para reducir tiempos de formulación, optimizar cadenas de suministro y adaptarse con mayor velocidad a los cambios en los patrones de consumo. El fenómeno abarca desde cosméticos hasta alimentos procesados, con resultados medibles que están redefiniendo los ciclos de innovación en la industria.
L'Oréal lleva cuatro años aplicando IA en sus laboratorios para identificar moléculas con propiedades específicas sobre piel y cabello, lo que le ha permitido desarrollar nuevos productos hasta cuatro veces más rápido que con métodos tradicionales. Un caso concreto es la reutilización de moléculas de productos para el cuidado de la piel en un champú con colágeno diseñado para aportar volumen. Fabrice Megarbane, presidente de la unidad de productos de consumo de la compañía, señaló que la tecnología permite explorar combinaciones de moléculas y evaluar sus beneficios de forma significativamente más ágil. Este avance se enmarca en un plan corporativo más amplio orientado a reactivar el crecimiento de ventas tras registrar su ritmo más lento en años.
Mondelez reporta resultados comparables en el segmento de alimentos. Filippo Catalano, director de Información y Digitalización de la empresa, explicó que su herramienta de IA ha reducido el número de muestras físicas necesarias durante el proceso de innovación, disminuido la dependencia de proveedores únicos en la cadena de suministro y permitido adaptar recetas a preferencias regionales. Entre los casos documentados destacan el desarrollo de las galletas Golden Oreo sin gluten y una reformulación de Chips Ahoy, donde el 60% de las recetas generadas con IA mostraron mejoras simultáneas en nutrición, sostenibilidad y estructura de costos. Nestlé y Haleon reportan trayectorias similares, utilizando IA para probar ingredientes con mayor velocidad y generar hipótesis de formulación que luego son validadas por equipos técnicos.
Para los equipos directivos en México y Latinoamérica, la relevancia de este desplazamiento tecnológico es estratégica. La compresión de los ciclos de desarrollo —de años a meses en algunos casos— altera la dinámica competitiva del sector: las empresas que no adopten capacidades de IA en I+D enfrentarán una brecha creciente frente a competidores globales con mayor velocidad de lanzamiento. Al mismo tiempo, la capacidad de reformular productos para reducir dependencia de insumos críticos representa una palanca directa de resiliencia operativa ante la volatilidad en cadenas de suministro, un riesgo que sigue siendo prioritario para la región.



