Brecha 5G en México: once estados con cobertura menor a 30%
Disparidad regional en infraestructura móvil limita competitividad digital y acceso a servicios avanzados
México enfrenta una fragmentación crítica en la cobertura de redes 5G, con once estados operando por debajo del 30% de cobertura territorial, mientras que otras regiones alcanzan penetraciones superiores al 80%. Esta desigualdad refleja un desafío estructural para la adopción de tecnologías de próxima generación y expone vulnerabilidades en la…
México enfrenta una fragmentación crítica en la cobertura de redes 5G, con once estados operando por debajo del 30% de cobertura territorial, mientras que otras regiones alcanzan penetraciones superiores al 80%. Esta desigualdad refleja un desafío estructural para la adopción de tecnologías de próxima generación y expone vulnerabilidades en la estrategia de infraestructura digital nacional.
Aguascalientes presenta la situación más crítica con apenas 3.15% de cobertura 5G, seguido por el Estado de México (14.93%), Hidalgo (18.86%) y Tabasco (19.24%). En contraste, Tamaulipas lidera con 82.8%, Quintana Roo con 81.04% y Chihuahua con 71.32%, según datos del primer trimestre de 2026. Entre estos extremos, un grupo intermedio de ocho estados —Baja California, Veracruz, Durango, Guerrero, Coahuila, Michoacán, Yucatán y Puebla— mantiene coberturas entre 30% y 50%, mientras que Guanajuato, Jalisco, Ciudad de México y Nayarit también se ubican en este rango.
La tecnología 5G habilita conectividad de ultra-baja latencia, transferencia de datos a velocidades de gigabits por segundo y la capacidad de conectar millones de dispositivos simultáneamente, características esenciales para aplicaciones críticas como manufactura inteligente, telemedicina, vehículos autónomos y ciudades inteligentes. La fragmentación regional limita el potencial de estas aplicaciones a territorios específicos, creando economías digitales de dos velocidades.
Para los directivos de empresas con operaciones multiestatal, esta disparidad genera costos operacionales diferenciados y restringe opciones de expansión en regiones con infraestructura limitada. Los CTOs enfrentan decisiones sobre arquitectura de sistemas que deben considerar la heterogeneidad de conectividad disponible. Los CEOs deben evaluar cómo esta brecha afecta la competitividad sectorial y la atracción de inversión en tecnología. Cerrar estas brechas requiere no solo inversión en infraestructura, sino también coordinación regulatoria y modelos de financiamiento que hagan viable la expansión en mercados menos rentables.



