El sector de belleza e higiene personal mantiene su posición como cuarto rubro con mayor inversión publicitaria, con 311.8 millones de euros destinados a medios durante 2025. Esta cifra representa un ajuste del 2.7% respecto al año anterior, en un mercado concentrado donde 32 anunciantes superan el millón de euros en inversión anual.

Los tres mayores inversores públicos del sector muestran dinámicas divergentes. El líder de mercado incrementó su presupuesto en 10.6%, alcanzando 84.6 millones de euros y consolidando la visibilidad de sus portafolios de marcas globales. El segundo actor relevante, con 33.5 millones de euros, ha reducido su inversión en medios convencionales en 33.6%, señalando un posible reposicionamiento estratégico hacia canales digitales o marketing directo. El tercero, con 18.5 millones de euros, mantiene una posición estable con apenas 1.1% de reducción.

Un cuarto competidor ha experimentado una contracción más pronunciada, retrocediendo al cuarto lugar tras disminuir su inversión publicitaria en 21.5% hasta 18.1 millones de euros. Esta caída refleja una estrategia de optimización de gastos en medios tradicionales. En la franja media del ranking, los recortes son generalizados: el quinto anunciante redujo su gasto en 3.4%, mientras que otro destina 11.7 millones de euros con una caída interanual del 6.2%. Un sexto competidor ha contraído su presupuesto en 14.8%, eliminando 1.2 millones de euros de sus acciones publicitarias.

Contrariamente a esta tendencia de ajustes, dos marcas especializadas muestran crecimientos significativos. Una de ellas registra el mayor impulso del sector con un aumento de 53.3% en sus acciones publicitarias, evidenciando una estrategia ofensiva en medios convencionales. La otra acelera su inversión en 18.5%, alcanzando 6.4 millones de euros, consolidando una posición de crecimiento en un mercado donde la mayoría de actores modera gastos.

Esta dinámica de inversiones refleja una transformación en las prioridades estratégicas del sector. Mientras los líderes consolidados ajustan presupuestos en medios tradicionales—posiblemente reorientándolos hacia canales digitales, influencers o marketing de contenidos—, las marcas especializadas apuestan por mayor visibilidad en medios convencionales. Para los tomadores de decisiones en México y Latinoamérica, este patrón sugiere que la competitividad en belleza ya no depende únicamente de volumen de inversión publicitaria, sino de la eficiencia en la asignación de recursos y la capacidad de adaptación a nuevos canales de comunicación.