Ocho de cada diez empresas españolas planean aumentar su inversión en transformación digital durante los próximos períodos, con la inteligencia artificial como eje central de sus estrategias tecnológicas. Este cambio de enfoque marca un giro fundamental: la digitalización ha dejado de ser un ejercicio de modernización tecnológica para convertirse en un instrumento directo de competitividad y diferenciación de mercado.

Nueve de cada diez organizaciones reconocen que contar con una estrategia de transformación digital es fundamental para diferenciarse en sus sectores. Las empresas españolas anticipan que estas inversiones generarán impacto directo en tres áreas clave: aumento de ventas, mejora de la experiencia del cliente y reducción de costos operativos. Este enfoque refleja una madurez en la toma de decisiones tecnológicas, donde el ROI y la ventaja competitiva son métricas explícitas.

La ciberseguridad mantiene relevancia como prioridad para seis de cada diez empresas, pero comienza a compartir presupuesto con iniciativas de inteligencia artificial y gestión de datos. Las organizaciones están reorientando inversiones hacia capacidades analíticas y automatización después de consolidar defensas de seguridad básicas. El sector TIC refleja esta tendencia: casi seis de cada diez empresas considera que invierte más en tecnología que sus competidores directos.

Sin embargo, la implementación enfrenta obstáculos estructurales. Los sistemas heredados, vulnerabilidades de seguridad no resuelta y resistencia interna al cambio siguen siendo barreras comunes que ralentizan la adopción. Para mitigar estos riesgos, nueve de cada diez organizaciones valora contar con un componente de consultoría al seleccionar proveedores tecnológicos, buscando no solo soluciones sino aliados estratégicos que acompañen procesos de transformación complejos.