La industria de seguros de viaje enfrenta un dilema comunicacional persistente: explicar cobertura compleja sin recurrir al miedo ni al dramatismo. Una estrategia creativa reciente aborda este desafío desde un ángulo psicológico: el efecto Peltzman, que describe cómo las personas asumen más riesgos cuando se sienten más protegidas.

La premisa central es directa: contar con un seguro de viaje no otorga invulnerabilidad. La campaña global, desarrollada para operar en seis mercados con múltiples idiomas, utiliza el lema "Viajas con seguro, no con superpoderes" para comunicar esta verdad fundamental. En lugar de enfocarse en escenarios catastróficos, los protagonistas de la campaña se convencen de que pueden tomar decisiones audaces justo antes de cometer errores evidentes. El mensaje implícito es que la cobertura mitiga consecuencias, pero no valida decisiones imprudentes.

Desde la perspectiva de directivos, esto representa un cambio en cómo se posiciona la protección empresarial. Para un CEO o CMO, la lección es que la comunicación de riesgo requiere honestidad sobre los límites del producto. Para un CTO evaluando soluciones de cobertura corporativa, el mensaje subraya que la protección técnica es un componente de una estrategia más amplia, no un sustituto de prácticas operacionales sólidas. La campaña fue rodada en Tailandia, China y Hong Kong, generando más de 220 entregables adaptados a regulaciones locales, formatos digitales y canales específicos de cada mercado.

Esta aproximación tiene implicaciones para cómo las organizaciones comunican protección interna: seguros, ciberseguridad, compliance. La efectividad no está en prometer invencibilidad, sino en establecer expectativas realistas sobre qué cubre la protección y qué requiere comportamiento responsable del usuario final. Para empresas en México y Latinoamérica que evalúan estrategias de comunicación de riesgo, el enfoque sugiere que la transparencia sobre límites genera más confianza que las promesas de cobertura total.