Las fuerzas del orden en más de 6,000 comunidades cuentan ahora con acceso a una herramienta de inteligencia artificial que identifica conductores y rastrea vehículos a través de sus patrones de movimiento, marcando un cambio significativo respecto a promesas anteriores de la industria sobre limitaciones tecnológicas en reconocimiento facial y de identidad.

El sistema, conocido como OS Investigate, opera sobre una infraestructura de cámaras que monitorean desplazamientos vehiculares y se conecta con bases de datos policiales, registros de despacho del 911 y datos de identidad comercial. Esta integración permite transformar matrículas en nombres, direcciones y vínculos familiares, así como identificar potenciales testigos basándose en la frecuencia con la que sus vehículos transitan por un vecindario. El acceso a más de 450 archivos incluye información como números de Seguro Social, fechas de nacimiento, números telefónicos y direcciones de correo electrónico.

Cambio en el modelo operativo

Históricamente, el modelo de vigilancia vehicular funcionaba de forma reactiva: una cámara capturaba la imagen de un vehículo, convertía la matrícula en texto y la comparaba con una lista de autos buscados. Los vehículos que no figuraban en esa lista eran registrados e ignorados. OS Investigate invierte esta lógica al permitir búsquedas proactivas sin requerir una matrícula, un nombre o un delito específico. Los oficiales ingresan un lugar, un período de tiempo y un patrón de comportamiento, y el sistema devuelve resultados de personas que coinciden con esos criterios.

La herramienta incluye 69 indicaciones predefinidas que los oficiales pueden seleccionar, revisar o modificar antes de enviarlas al sistema de IA. Estas indicaciones funcionan como un menú de búsquedas prediseñadas que transforman la plataforma de búsqueda de vehículos en un sistema de generación de sospechas basado en patrones de comportamiento, independientemente de si los conductores están siendo investigados por algún delito.

Implicaciones constitucionales y de privacidad

Expertos en privacidad y derechos legales han señalado preocupaciones sobre las implicaciones constitucionales de estas herramientas, que otorgan a la policía acceso amplio a un registro exhaustivo de los movimientos de las personas, frecuentemente sin necesidad de orden judicial. La capacidad de rastrear patrones de comportamiento y generar listas de sospechosos basadas en criterios de ubicación y tiempo plantea interrogantes sobre el alcance de la vigilancia y la protección de datos personales.

Esta expansión de capacidades ocurre en un contexto de creciente presión política y un historial documentado de uso indebido de plataformas similares por parte de algunos oficiales, además de un aumento en actos de vandalismo contra cámaras en diversas ciudades. La empresa describe el producto como en desarrollo, señalando que sus capacidades podrían no ser las mismas que se ofrecerán en el futuro, mientras pilotea la herramienta con un grupo selecto de socios en aplicación de la ley.