La selección de cables HDMI debe basarse en categorías de certificación oficiales, no en números de versión. Según las regulaciones del Administrador de Licencias de HDMI, los números de versión no deben utilizarse de manera aislada en etiquetado o promoción de productos. Las categorías certificadas definen el rendimiento real: cables HDMI Premium de Alta Velocidad soportan hasta 18 Gbps, cables de Ultra Alta Velocidad alcanzan 48 Gbps, y cables Ultra96 llegan a 96 Gbps.

Para aplicaciones estándar de transmisión de video, un cable HDMI Premium de Alta Velocidad con capacidad de 18 Gbps es suficiente para la mayoría de contenido en 4K. Sin embargo, escenarios específicos demandan mayor ancho de banda: videojuegos competitivos que requieren 4K a 120Hz necesitan cables de Ultra Alta Velocidad, mientras que configuraciones profesionales con video sin comprimir a 240Hz o 8K a 60Hz requieren la categoría Ultra96. La decisión sobre qué categoría adquirir depende de las especificaciones técnicas de los dispositivos conectados, no del precio o la marca del cable.

La categoría Ultra96, también conocida como HDMI 2.2, representa la especificación más reciente pero su utilidad se limita a casos muy específicos donde se necesite más de 48 Gbps. Los dispositivos que cumplen con Ultra96 pueden manejar anchos de banda máximos de 64 Gbps, 80 Gbps o 96 Gbps, y alcanzar esas velocidades requiere un cable certificado en esa categoría. Si la configuración actual no supera los 48 Gbps, un cable de Ultra Alta Velocidad será adecuado.

Al adquirir un cable HDMI, es fundamental verificar la etiqueta de certificación oficial en el empaque. Cada modelo y longitud comercializado como cable de Ultra Alta Velocidad o Ultra96 debe haber pasado pruebas de certificación. El código QR en la etiqueta permite verificar información como marca, modelo y longitud del cable, asegurando una compra basada en especificaciones técnicas verificables en lugar de criterios comerciales.