Un vaso con base geométrica estrellada imprime su forma en cada mesa donde se posa, transformando un objeto funcional en punto de contacto visual de marca. El diseño, desarrollado tras nueve años de iteración por estudios especializados en diseño industrial y branding, resuelve un desafío técnico que inicialmente los artesanos del vidrio consideraron imposible de ejecutar en producción industrial.

La base en forma de estrella genera una estela visual cuando el vaso se levanta, aprovechando la condensación natural que se forma en los bordes. Este efecto convierte un gesto cotidiano en un mecanismo de recordación de marca sin recurrir a grabados o impresiones directas en el vidrio. El conocimiento especializado en prototipado y diseño de moldes permitió encontrar una solución viable que mantiene viabilidad económica en producción a escala.

Desde una perspectiva de experiencia del consumidor, el vaso fue evaluado en términos de agarre, estabilidad y comodidad ergonómica. Su altura y forma están diseñadas para optimizar el sabor y aroma de la bebida, además de estabilizar la espuma. Estos atributos funcionales se alinean con la estrategia de posicionamiento premium, donde la calidad percibida en cada interacción refuerza la propuesta de valor.

La distribución inicial en establecimientos de bebidas en mercados seleccionados ha alcanzado más de 5,000 unidades. El despliegue en múltiples mercados internacionales responde a una estrategia de diferenciación en el punto de venta, donde la identidad visual del vaso genera ventaja competitiva frente a marcas competidoras. La geometría de la base actúa como firma distintiva en el entorno de consumo, incentivando la preferencia de marca en contextos donde la oferta de productos similares es abundante.