Profeco evaluó 49 modelos de televisores de 13 marcas —incluyendo Aiwa, LG, Samsung y Sony— en un rango de 40 a 65 pulgadas, aplicando 343 pruebas entre febrero y abril de 2026 en su Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor. El resultado es contundente: solo tres modelos alcanzaron la calificación de 'Excelente', y los tres comparten panel OLED.
Este tipo de evaluación trasciende al consumidor individual. Para estrategas en retail, manufactura de electrónicos e inversión en marcas de tecnología, el estudio actúa como un indicador de madurez tecnológica en el mercado mexicano. Los criterios evaluados —fidelidad de color, contraste, profundidad del negro, uniformidad de imagen, calidad de audio, conectividad y cumplimiento normativo— son precisamente los atributos que determinan la experiencia de consumo de contenido premium: streaming en 4K, deportes en vivo y videojuegos de alta gama. La ausencia de modelos LED en la calificación máxima señala un punto de inflexión en el segmento.
Señal de mercado para distribuidores y marcas
Los tres modelos con calificación más alta se ubican en un rango de poco más de 18 mil a casi 25 mil pesos, lo que posiciona a OLED como una categoría premium con acceso creciente para el segmento medio-alto en México. Los 45 modelos restantes, con calificaciones de 'muy bien' o 'bien', siguen siendo funcionales para televisión abierta y streaming básico.
Sin embargo, la brecha de desempeño documentada en laboratorio anticipa una presión competitiva sostenida sobre las marcas que no aceleren su transición hacia paneles de nueva generación. Para quienes toman decisiones en retail y distribución, ignorar esta señal regulatoria puede traducirse en pérdida de posicionamiento en el segmento de mayor valor por unidad vendida.
Entorno ha analizado este estudio como parte de su seguimiento a las tendencias de adopción tecnológica en el mercado mexicano de electrónicos de consumo.
