Investigadores de la Universidad de Nagoya desarrollaron un sistema de inteligencia artificial capaz de identificar automáticamente el momento en que un pez pierde el equilibrio por cambios en la temperatura del agua, eliminando la subjetividad de los métodos tradicionales de evaluación térmica.
El proyecto, dirigido por el profesor Tomoya Nakayama junto con el estudiante de maestría Yoshiya Matsuo del Instituto de Biomoléculas Transformadoras, integró también la participación del profesor asociado Tatsuto Hasegawa y del estudiante Takuya Kato, de la Universidad de Fukui. El enfoque responde a una necesidad concreta: los peces son animales ectotérmicos —su temperatura corporal depende del entorno— y medir con precisión su tolerancia térmica resulta crítico en un contexto de cambio climático acelerado.
Cómo funciona el sistema
El método tradicional exigía ajustar gradualmente la temperatura del agua, grabar a los peces y revisar manualmente cada video para identificar cuándo cada espécimen perdía el equilibrio, señal de que había alcanzado su límite térmico. El proceso era lento, subjetivo y poco escalable para grandes poblaciones.
El nuevo sistema coloca a los peces en compartimentos individuales y aplica dos tecnologías de aprendizaje automático en secuencia. DeepLabCut rastrea siete puntos del cuerpo —nariz, aletas, centro y cola— registrando con precisión los cambios de posición y movimiento ante variaciones de temperatura. Luego, ResNet34 analiza esos datos para determinar el instante exacto de pérdida de equilibrio, sin intervención humana.
Resultados y alcance
En pruebas con 50 peces, el sistema alcanzó una precisión comparable a la de investigadores experimentados, con resultados consistentes incluso al revisar repetidamente el mismo video. Esa reproducibilidad es la clave de su valor: permite escalar experimentos a grandes volúmenes de datos sin comprometer la calidad del análisis.
El estudio también revela que la tolerancia térmica varía según la latitud de origen de cada especie, un hallazgo con implicaciones directas para estrategias de conservación y gestión de recursos acuícolas frente al calentamiento global. La capacidad de medir este parámetro de forma objetiva y a escala abre una ventana de análisis que hasta ahora era técnica y operativamente inviable.



