iOS 27 incorpora un mecanismo de personalización visual que reemplaza los interruptores binarios de versiones anteriores por un control deslizante continuo para el efecto Cristal Líquido. El ajuste se encuentra en Configuración > Apariencia > Cristal Líquido, y permite graduar la intensidad del efecto entre un acabado completamente transparente y uno opaco, con una vista previa en tiempo real integrada en la misma pantalla.

El cambio más relevante desde una perspectiva de experiencia de usuario es la separación entre los controles de la interfaz general y los de la pantalla de bloqueo. Ambos parámetros se gestionan de forma independiente, lo que otorga mayor precisión a quienes administran dispositivos corporativos o requieren configuraciones diferenciadas según el contexto de uso. Esta distinción elimina la lógica de todo o nada que caracterizaba a las versiones previas del sistema.

En términos de compatibilidad, iOS 27 es funcional en modelos desde el iPhone 11 en adelante, lo que abarca la mayor parte del parque de dispositivos activos en el mercado. Para organizaciones con flotas de dispositivos Apple, esto implica que la adopción de la nueva capa visual no requiere renovación de hardware en la mayoría de los casos. La actualización al sistema operativo es el único requisito para acceder a esta funcionalidad.