Una propuesta regulatoria de la Unión Europea busca limitar el acceso independiente de menores de 15 años a redes sociales, videojuegos en línea y herramientas de inteligencia artificial generativa. Bajo el esquema planteado, padres o tutores legales deberán supervisar el uso de estas plataformas hasta que los adolescentes alcancen la edad establecida, momento en que podrán optar por gestionar cuentas propias sin restricciones.
Esta iniciativa se enmarca en la futura Ley de la UE para la Infancia y se alinea con medidas similares adoptadas en Estados Unidos, Reino Unido y Australia, donde la verificación de edad en entornos digitales ya es un requisito legal para las empresas tecnológicas. El borrador define cuatro franjas etarias que determinarán el nivel de autonomía de cada usuario menor: prohibición total entre los 0 y 3 años; acceso exclusivo mediante cuentas gestionadas por adultos entre los 3 y 13 años; cuentas de prueba con límites de contactos y tiempo de uso entre los 13 y 15 años; y conversión a cuentas personales sin restricciones a partir de los 15 años.
Evidencia científica como base regulatoria
Estudios citados en el documento indican que los niños que comienzan a usar redes sociales antes de los 10 años tienden a registrar mayor tiempo de exposición a pantallas en comparación con quienes inician a los 14. Con base en esta evidencia, la Comisión Europea busca mitigar riesgos asociados como el aislamiento social, problemas de concentración y aprendizaje, y la exposición a contenidos inapropiados.
La inteligencia artificial generativa ocupa un lugar destacado en el borrador. La normativa advierte sobre riesgos específicos vinculados a la creación de deepfakes y la generación de contenido o consejos inadecuados para audiencias menores, y prohíbe explícitamente que usuarios menores de 15 años creen o gestionen cuentas en plataformas de IA sin supervisión adulta.
Responsabilidad recae sobre las plataformas
Un elemento central del marco regulatorio es el desplazamiento de la carga de cumplimiento: la responsabilidad de verificar la edad real de los usuarios y restringir el acceso recaerá sobre las empresas tecnológicas, no sobre los menores ni sus familias. Plataformas como Facebook, Instagram, X y TikTok, así como proveedores de inteligencia artificial, quedarán obligadas a implementar mecanismos de verificación antes de permitir el acceso.
La normativa también alcanzará a los videojuegos en línea, que deberán incorporar sistemas de verificación de edad como condición de operación dentro del bloque europeo. Para las empresas tecnológicas con presencia en la UE, esto representa una transformación estructural en sus modelos de registro y gestión de usuarios, con implicaciones directas en arquitectura de datos, cumplimiento normativo y potencial exposición a sanciones regulatorias.
