Duplicar el volumen de chips comercializados en un año no es una meta menor: implica que la infraestructura de inteligencia artificial a nivel mundial está absorbiendo capacidad de procesamiento a una velocidad sin precedente. Esa es la proyección que el fabricante de semiconductores más valorado del mundo colocó sobre la mesa durante una cumbre en Escocia, donde su director ejecutivo afirmó ante representantes de gobiernos y empresas tecnológicas que la demanda por GPUs seguirá escalando durante al menos seis trimestres consecutivos.

El contexto financiero respalda la afirmación. Las estimaciones del mercado apuntan a un incremento del 70% en la facturación del fabricante para el año fiscal que concluye en enero de 2028, lo que situaría sus ingresos en torno a los 673 mil millones de dólares. En el último ciclo de cuatro trimestres, la compañía reportó el envío de seis millones de unidades de su línea de GPUs para centros de datos, una cifra que ahora sirve como línea base para la proyección de crecimiento.

El portafolio que sostiene la expansión

Más allá de las GPUs para centros de datos —que concentran la mayor atención del mercado—, el ecosistema de semiconductores involucrado en esta expansión es amplio. Incluye procesadores centrales (CPUs), chips de conmutación, semiconductores para redes ópticas y soluciones específicas para dispositivos autónomos como robots y vehículos. Esta diversificación reduce la dependencia de un solo segmento y amplía el alcance de la demanda hacia sectores industriales que apenas comienzan su transición hacia arquitecturas basadas en IA.

Para las organizaciones que están evaluando inversiones en infraestructura de cómputo, esta proyección tiene implicaciones directas sobre disponibilidad, tiempos de entrega y planificación de capacidad. Un mercado que duplica su volumen en doce meses genera presión sobre la cadena de suministro global y puede traducirse en ventanas de adquisición más estrechas para quienes no anticipen sus necesidades con suficiente antelación.

Seguridad como condición de escalabilidad

La cumbre en Escocia también reunió a representantes de Google DeepMind, OpenAI y Anthropic, y el eje temático no fue exclusivamente comercial. La seguridad en el desarrollo de IA ocupó una parte central del debate, en un momento en que investigadores del sector han intensificado las advertencias sobre la capacidad humana para supervisar sistemas de alta complejidad.

"Cuando un producto no es seguro, debemos detenerlo y seguir trabajando en su ingeniería", señaló el director ejecutivo del fabricante, posicionando la seguridad no como un obstáculo regulatorio sino como una condición de viabilidad a largo plazo. Para mercados como México y América Latina, donde la adopción de IA está acelerándose en sectores financiero, logístico y de manufactura, esta perspectiva es relevante: escalar sin marcos de gobernanza sólidos puede comprometer tanto la continuidad operativa como la confianza de clientes y reguladores.