Dos incorporaciones en la dirección de negocio y captación de cuentas de una agencia especializada en experiencias de marca anticipan una nueva fase de expansión y, al mismo tiempo, reflejan una tendencia estructural en el sector: las agencias de marketing experiencial están profesionalizando sus estructuras comerciales para responder a marcas que exigen socios con visión estratégica integral, no solo capacidad de ejecución creativa.
Perfiles con trayectoria cruzada entre consultoría, anunciantes y agencias
Álvaro de Vicente asume la dirección general de negocio con un perfil que combina la perspectiva del fundador, la del consultor y la del anunciante. Su experiencia como CEO y socio durante casi nueve años en una agencia del sector, su paso por Deloitte Digital en el área de Customer & Marketing Strategy, y su trayectoria previa en Heineken le permiten traducir requerimientos de marca en propuestas con impacto medible en el negocio, una competencia que el mercado valora cada vez más.
Mónica Sáenz se incorpora como directora de nuevo negocio con más de 20 años de experiencia en desarrollo comercial, marketing y eventos. Su historial incluye la dirección de desarrollo en ACCIONA Eventos, experiencia en BEON.WORLDWIDE y agencias como Publicis, además de su rol como socia fundadora de una plataforma orientada a marcas premium emergentes. Esta combinación de entornos le otorga una capacidad analítica para identificar oportunidades en segmentos de mercado con dinámicas distintas.
Una estrategia de crecimiento en dos frentes simultáneos
Fortalecer al mismo tiempo la dirección general de negocio y la captación de cuentas responde a una lógica de expansión que busca profundizar en la relación con clientes actuales mientras amplía el portafolio de servicios. Este enfoque dual se ha vuelto recurrente entre agencias medianas que intentan escalar sin comprometer la calidad de servicio que las diferencia de las grandes redes.
En un entorno donde las marcas evalúan con mayor rigor el retorno de sus inversiones en experiencias, contar con profesionales que dominen el lenguaje del negocio —y no únicamente el del evento— representa una ventaja competitiva tangible. La apuesta por talento con experiencia simultánea en consultoría, anunciantes y agencias señala cómo el sector está redefiniendo su posicionamiento: de ejecutor creativo a socio estratégico con capacidad de influir en decisiones de negocio.



