Recrear digitalmente a personas fallecidas ha dejado de ser un concepto de ciencia ficción para convertirse en una decisión editorial cada vez más frecuente en los medios de comunicación. Un programa de entretenimiento en Perú utilizó tecnología de síntesis de voz e imagen para producir un homenaje póstumo al comediante Enrique Espejo —conocido como 'Yuca', fallecido en septiembre de 2025— donde el personaje se despedía de sus compañeros con frases que reproducían su estilo característico. El segmento fue emitido en televisión abierta y recibido con alta carga emocional por la audiencia.

Cómo funciona la recreación digital de personas

El proceso técnico detrás de este tipo de contenido combina modelos de lenguaje entrenados con grabaciones previas del individuo, síntesis de voz personalizada y, en algunos casos, generación de imagen o video mediante técnicas de deepfake supervisado. El resultado puede alcanzar un nivel de verosimilitud que amplifica tanto el impacto emocional como el riesgo de uso indebido. Lo que antes demandaba presupuestos de producción millonarios —como en producciones de Hollywood o campañas publicitarias globales— hoy es técnicamente accesible para organizaciones medianas con acceso a plataformas de IA generativa.

El vacío regulatorio como riesgo operativo

Desde una perspectiva de gestión de marca y reputación, este caso ilustra cómo la IA generativa está migrando del ámbito corporativo al contenido mediático a una velocidad que supera la regulación vigente. En la mayoría de los países, la legislación sobre derechos de imagen post mortem es ambigua o inexistente, lo que coloca a medios, agencias y plataformas en una zona gris legal con consecuencias potencialmente significativas.

Para cualquier organización que evalúe implementar tecnologías similares —en campañas de comunicación, producción de contenido o eventos— el caso peruano funciona como señal de alerta temprana. La ausencia de consentimiento explícito documentado, la falta de marcos regulatorios claros y la reacción impredecible del público ante este tipo de contenido son variables de riesgo que deben integrarse en los procesos de evaluación antes de ejecutar soluciones de IA generativa con personas reales.

La delgada línea entre tributo y manipulación

El homenaje fue recibido con emotividad por la audiencia y los colegas del comediante, lo que sugiere que, en contextos controlados y con una intención conmemorativa explícita, la tecnología puede ser socialmente aceptada. Sin embargo, la diferencia entre un tributo genuino y una manipulación depende en gran medida de la transparencia con la que se comunique al público el uso de inteligencia artificial.

Este fenómeno no es un caso aislado: a nivel global, la recreación digital de figuras públicas fallecidas ha aparecido en producciones cinematográficas, campañas publicitarias y eventos en vivo. La tendencia plantea preguntas que las organizaciones deben responder antes de que la regulación las obligue: ¿quién tiene autoridad para dar consentimiento en nombre de una persona fallecida?, ¿qué nivel de transparencia es suficiente para el público?, y ¿cómo se documenta el proceso para mitigar riesgos legales y reputacionales?