Dos micrófonos adicionales, batería de 35 horas y conectividad Wi-Fi nativa son las apuestas técnicas centrales de la más reciente generación de audífonos de gama alta que busca consolidar el ecosistema de audio doméstico como una plataforma integrada, no solo un periférico.
Arquitectura interna: donde ocurre el cambio real
El rediseño más significativo no está en el exterior. El nuevo motor de audífonos de segunda generación —parte de una actualización integral de plataforma— habilita una funcionalidad de conectividad Wi-Fi que permite integrar los audífonos al ecosistema de altavoces del hogar como si fueran un nodo más de la red de audio. Con un solo toque, el audio que suena en cualquier altavoz del sistema —música, películas, incluso la salida de un tocadiscos— se transfiere a los audífonos, y con otro toque regresa al dispositivo original.
Esta integración tiene condiciones de uso relevantes: funciona de forma óptima cuando la reproducción se gestiona desde la aplicación nativa del ecosistema. Si el audio proviene de servicios externos vía AirPlay u otros protocolos de streaming, la transferencia no opera con la misma fluidez. Es una distinción que impacta directamente en la decisión de adopción para entornos donde coexisten múltiples plataformas de audio.
Cancelación de ruido adaptativa y personalización por EQ
La cancelación activa de ruido (ANC) escala a diez micrófonos en total, lo que permite implementar un sistema adaptativo que monitorea el entorno en tiempo real y ajusta el bloqueo de ruido de forma dinámica. Complementa esta función un EQ Adaptativo que modifica la respuesta de frecuencia según los cambios acústicos del entorno —especialmente relevante para usuarios con lentes o cabello largo, condiciones que alteran el sello acústico del audífono.
En términos de personalización, el dispositivo ofrece dos modos de ecualización: uno básico de 3 bandas y uno avanzado de 8 bandas, ampliando el control sobre la firma sonora según el perfil del usuario.
Batería: 35 horas, reemplazable por el usuario
La autonomía sube a 35 horas con carga completa, aproximadamente cinco horas más que la generación anterior. El dato técnico más relevante para evaluar la durabilidad a largo plazo es que la batería es reemplazable por el propio usuario, con un kit de reemplazo ya disponible en el mercado.
Las pruebas de campo registraron un consumo diferenciado según el modo de uso: la función de Intercambio de Audio de TV demanda más energía que la transmisión por Bluetooth. Tras 19 horas de uso continuo con ANC activo en casi todo momento, el nivel de batería se mantuvo en 45%, lo que valida las especificaciones declaradas por el fabricante. La aplicación incluye estimación de tiempo restante además del porcentaje, aunque la utilidad real de esa proyección dependerá de la consistencia del patrón de uso.



