Según el Business Facts Index 2026, las empresas en España pierden hasta 242,000 euros anuales debido al tiempo que sus responsables dedican a localizar información que ya existe dentro de sus propias organizaciones. El dato no es anecdótico: refleja un problema estructural que afecta a la productividad y la toma de decisiones en compañías de distintos sectores y tamaños.
El informe, que será presentado el próximo 7 de octubre en el Factorial Summit, pone cifras concretas a un fenómeno que muchas organizaciones experimentan sin haberlo cuantificado: la dispersión de datos entre herramientas, sistemas y procesos desconectados entre sí. De acuerdo con el mismo estudio, la mitad de los responsables empresariales pierde hasta diez horas semanales navegando entre aplicaciones que no se comunican.
La fragmentación operativa como riesgo estratégico
La proliferación de herramientas digitales en los últimos años ha generado una paradoja: cuantos más sistemas adoptan las organizaciones, mayor es el riesgo de que la información quede aislada en silos. Este fenómeno —conocido como fragmentación de datos o data silos— no solo ralentiza los procesos internos, sino que compromete la calidad de las decisiones que se toman con información incompleta o desactualizada.
El costo de oportunidad es doble. Por un lado, el tiempo invertido en buscar, consolidar y validar información deja de destinarse a análisis estratégico o ejecución. Por otro, las decisiones tomadas sin una visión integrada de los datos aumentan la exposición al error operativo y al riesgo financiero.
Visibilizar lo invisible: una apuesta por la conciencia del problema
Para comunicar este diagnóstico, Factorial desplegó una campaña en Madrid que incluyó una lona aparentemente instalada al revés en la calle Serrano —una de las principales arterias comerciales de la capital— junto a activaciones en entornos de golf y náutica. La elección de estos espacios responde a una lógica de contexto: alcanzar a los responsables de negocio fuera de los canales corporativos habituales, donde la saturación de mensajes es máxima.
Los mensajes utilizados en la campaña traducen el problema a términos económicos directos: "de media se te van por el hoyo 242,000 euros anuales por información desconectada entre herramientas". La estrategia apunta a convertir un problema técnico-operativo en una conversación de negocio con impacto medible en la cuenta de resultados.
IA como capa de integración operativa
Más allá de la campaña, el posicionamiento de fondo apunta a la inteligencia artificial como mecanismo de integración. La propuesta no es sustituir las herramientas existentes, sino conectarlas para reducir la fricción operativa: menos tiempo alternando entre aplicaciones, menos esfuerzo en tareas administrativas y mayor capacidad para actuar sobre datos en tiempo real.
Este enfoque —IA aplicada a la gestión de personas y operaciones— responde a una tendencia creciente en el mercado empresarial: el desplazamiento del valor de la IA desde la generación de contenido hacia la automatización de flujos de trabajo y la consolidación de información dispersa. Para las organizaciones que aún operan con sistemas fragmentados, el costo de no actuar empieza a ser más visible —y más cuantificable— que el de la transformación.

