La primera empresa funeraria en recibir el sello Hecho en México
Redacción EMPRESAS2030
Ciudad de México, 26 de septiembre de 2026.- Grupo Funerario J. García López se convirtió en la primera empresa de su sector en recibir el distintivo HECHO EN MÉXICO, que otorga la Secretaría de Economía a organizaciones con gestión responsable, que impulsan el capital humano nacional y fortalecen la confianza del mercado.
El reconocimiento llega tras más de cuatro décadas de trayectoria atendiendo a familias mexicanas, con un modelo que combina innovación, inversión sostenida y una atención cercana y humana en uno de los momentos más sensibles de la vida.
Un sello que respalda origen y confianza
En un entorno donde el origen de las empresas y la calidad de sus procesos pesan cada vez más en la decisión de clientes y socios, el distintivo funciona como un aval institucional. Que una empresa funeraria lo obtenga por primera vez marca un precedente de profesionalización y competitividad para un sector históricamente tradicional.
Para Oscar Padilla, CEO de la compañía, el reconocimiento implica una responsabilidad. "Al ser una empresa 100% mexicana, el distintivo HECHO EN MÉXICO nos compromete a seguir trabajando con disciplina y a mantener un ritmo constante de inversión que genere valor a nuestros clientes; sumando con ellos al fortalecimiento de la competitividad del país", afirmó.
Innovación mexicana en una industria tradicional
Uno de los factores que distinguen al grupo es su apuesta tecnológica. Con una inversión superior a los 25 millones de pesos, desarrolló internamente tres soluciones: Kiwi, Leader y SOFI. Estas permiten automatizar procesos, optimizar la gestión funeraria y monitorear operaciones en tiempo real, sin perder de vista el acompañamiento humano.
Padilla reconoce que sostener ese esfuerzo ha sido el mayor reto. "Uno de los mayores retos ha sido mantener un ritmo constante de inversión en infraestructura y capacitación del capital humano, lo que, sin duda, da una mayor plusvalía a nuestros servicios", explicó. Y añadió que el distintivo es "un impulso más para posicionarnos como referente a nivel internacional".
Por qué importa
El caso ilustra el valor de HECHO EN MÉXICO como señal de confianza para quienes producen, innovan y generan empleo dentro del país. También muestra que la modernización no es exclusiva de los sectores de alta tecnología: inversión constante, desarrollo de talento y tecnología propia pueden elevar el estándar de servicio en cualquier industria.
En términos reputacionales, recibir el sello coloca a la empresa como ejemplo de que la confianza se construye con constancia: años de trayectoria, inversión sostenida y una operación que crece sin renunciar a su origen. Para el ecosistema empresarial, es una muestra de que las compañías mexicanas pueden competir por calidad, tecnología y servicio, y aspirar a ser referentes más allá de sus fronteras. Con sucursales en la capital y una red de corresponsales en todo el país, el grupo suma un respaldo institucional a una operación que ya atiende a familias y empresas de distintas regiones.
