Más de 100 stands con tecnologías de impresión, personalización y automatización convergerán en el Centro de Convenciones de Costa Rica durante tres días, en lo que representa la edición número 18 de una feria sectorial que ha consolidado su lugar en el calendario empresarial del país.
El evento, organizado por la Asociación de la Industria Gráfica Costarricense (ASOINGRAF), está orientado a emprendedores, pequeñas y medianas empresas, así como corporaciones que buscan optimizar sus procesos de producción visual e identidad de producto. Entre las tecnologías que estarán en exhibición destacan soluciones de impresión de gran formato, transferencia directa a tela (DTF), impresión UV, sublimación, corte láser y herramientas de automatización que integran inteligencia artificial. Un elemento diferenciador del evento es la posibilidad de observar los equipos en operación, lo que permite comparar alternativas y fundamentar decisiones de inversión con base en evidencia directa.
La industria gráfica como infraestructura invisible del comercio
Uno de los argumentos centrales que articula la feria es que la industria gráfica no es patrimonio exclusivo de grandes imprentas. Desde la etiqueta de un producto artesanal hasta el diseño de un empaque o la personalización de una prenda, este sector está presente en operaciones cotidianas de negocios de cualquier escala. Marco Vinicio Vargas, presidente de ASOINGRAF, señala que la manera en que los productos son presentados, identificados y promovidos ante los consumidores está directamente determinada por las tecnologías gráficas disponibles.
Esta perspectiva tiene implicaciones concretas para cualquier negocio que compita en mercados donde la diferenciación visual incide en la decisión de compra. Incorporar soluciones de personalización o impresión especializada puede representar una ventaja operativa tangible, especialmente para empresas que aún dependen de procesos manuales o subcontratación externa.
Capacitación técnica como palanca de adopción tecnológica
Además de la exhibición de equipos, el evento incluye un programa de capacitaciones diseñado para reducir la brecha entre la disponibilidad de tecnología y su adopción efectiva en los negocios. Este componente formativo es particularmente relevante en un contexto donde la velocidad de evolución tecnológica supera con frecuencia la capacidad de actualización de las organizaciones medianas y pequeñas.
La combinación de demostración en vivo, acceso a proveedores especializados y formación técnica en un mismo espacio configura un modelo de transferencia de conocimiento que los espacios digitales difícilmente replican. Para empresas que evalúan inversiones en equipamiento o reconversión de procesos, este tipo de eventos reduce la incertidumbre y acorta los ciclos de decisión.




