Incorporar un perfil dedicado exclusivamente al crecimiento estratégico —con visión transversal sobre disciplinas que históricamente operan en silos— se consolida como una tendencia en agencias de comunicación que buscan responder a la creciente complejidad de los retos de sus clientes.

Esta lógica es la que subyace al nombramiento de Óscar Alksayer como Head of Growth Strategy en una agencia de comunicación integrada. Con más de 20 años de experiencia en estrategia, marketing, medios y desarrollo de negocio, Alksayer ha liderado proyectos multidisciplinarios en sectores como banca, tecnología, consumo, farmacéutica, energía, turismo, educación, cuidado personal y gaming. Su perfil responde a una demanda concreta del mercado: convertir la complejidad en decisiones claras y conectar capacidades internas alrededor de un mismo reto de negocio.

La integración como ventaja competitiva

El modelo de agencia que separa estrategia, medios, creatividad y datos en unidades independientes enfrenta una presión creciente. Los problemas de negocio que las marcas trasladan a sus agencias rara vez respetan esas fronteras disciplinares, lo que genera fricciones, tiempos de respuesta más lentos y propuestas fragmentadas.

Frente a ese escenario, la apuesta por estructuras que integren estas capacidades desde el inicio de cada proyecto —y no como resultado de coordinaciones posteriores— representa un cambio de modelo con implicaciones directas en la eficiencia operativa y en la calidad de las soluciones entregadas.

El nuevo rol tiene un mandato explícitamente transversal: identificar oportunidades de crecimiento, alinear la propuesta de valor de la agencia con las necesidades de clientes actuales y potenciales, y colaborar con todas las áreas internas para construir respuestas que combinen conocimiento de negocio con entendimiento profundo de las personas.

El perfil que el mercado está demandando

"El crecimiento no se trata de hacer más cosas, sino de entender cuáles son las que realmente importan", señaló Alksayer al asumir el cargo. La frase sintetiza una orientación que va más allá de la generación de negocio tradicional: se trata de aplicar pensamiento estratégico al propio desarrollo de la agencia, no solo al de sus clientes.

Este tipo de perfil —con capacidad relacional, orientación a negocio y visión integradora— es cada vez más escaso y más valorado en el sector. Su aparición como posición formal dentro de la estructura de una agencia refleja que el crecimiento sostenible ya no se gestiona únicamente desde las áreas comerciales, sino desde una función estratégica con acceso transversal a toda la organización.

Para las marcas que trabajan con agencias, este movimiento tiene una lectura directa: la calidad del interlocutor que entiende su negocio —y no solo su brief— se convierte en un criterio de selección tan relevante como el portfolio creativo o la cobertura de medios.