Cincuenta años después de la inauguración de la Fundación Joan Miró en Barcelona, el recinto acoge la primera exposición dedicada en España a Charlotte Perriand, una de las figuras más influyentes del diseño moderno del siglo XX. Bajo el título La libertad de repensar el mundo, la muestra permanecerá abierta hasta el 28 de febrero y reúne proyectos, fotografías, documentos y materiales de archivo que documentan cuatro décadas de producción creativa.
La exposición adopta un formato que la comisaria Martina Millà describe como una "exposición de exposiciones": un recorrido cronológico que arranca en los años veinte y se extiende hasta los cincuenta, estructurado en torno a los momentos de mayor transformación en la trayectoria de Perriand. El punto de partida es su etapa formativa y su ruptura con las convenciones del período de entreguerras, que derivó en una colaboración sostenida con Le Corbusier. A partir de ahí, el relato muestra cómo Perriand se distanció progresivamente de la estética maquinista para acercarse al diseño vernáculo y a los materiales naturales, un giro que quedó marcado por su viaje en canoa alrededor de Mallorca en 1932 y su participación en los CIAM en Atenas.
Compromiso político y diálogo intercultural
Uno de los ejes centrales de la muestra es el compromiso político de Perriand durante los años treinta. El gran fotomural La Grande Misère de Paris (1936) y su vinculación con Josep Lluís Sert —figura clave en la historia de la Fundación Joan Miró— y el grupo GATCPAC ilustran cómo el diseño funcionó, en su caso, como herramienta de denuncia social. Su participación en el Pabellón de la República Española en la Exposición Universal de París refuerza esta dimensión.
El recorrido concluye con el impacto de su estancia en Japón a partir de 1940, adonde llegó por invitación del Ministerio de Comercio japonés. El contacto con la artesanía y la cultura japonesas reorientó su práctica de forma duradera, visible en las librerías que diseñó para residencias de estudiantes en París. Como pieza central de la experiencia, la muestra incluye una reconstrucción fiel del Equipement intérieur d'une habitation de 1929, realizada por Cassina en colaboración con Pernette Perriand-Bassac, hija de la diseñadora.
Por qué importa esta retrospectiva
Más allá del valor histórico, la exposición plantea una lectura vigente sobre la intersección entre diseño, política y cultura material. La obra de Perriand demuestra que las decisiones de diseño —desde la elección de materiales hasta la escala de los proyectos— tienen implicaciones que trascienden lo estético y se insertan en debates sobre habitabilidad, producción industrial y justicia social. Para organizaciones que trabajan en entornos físicos, espacios de trabajo o experiencia de usuario, el enfoque metodológico de Perriand ofrece un marco de referencia con décadas de validación práctica.



