Seis décadas después de la fundación del Colegio Nacional de Actuarios (CONAC), la profesión actuarial en México ha trascendido sus campos tradicionales —seguros, pensiones y finanzas— para integrarse en áreas como tecnología, ciencia de datos, planeación estratégica, salud, logística, demografía y política pública. Esta expansión refleja una transformación estructural en la demanda de perfiles capaces de cuantificar riesgos complejos en entornos de alta incertidumbre.
El Gran Encuentro Actuarial 2026, celebrado del 6 al 8 de octubre en la Ciudad de México, reunió a especialistas, académicos y estudiantes para analizar los nuevos vectores de aplicación de la disciplina: inteligencia artificial, cambio climático, longevidad y gestión de riesgos sistémicos. México se posiciona como uno de los tres países de América Latina donde la actuaría se imparte como licenciatura formal, con presencia en 26 universidades y 41 planteles, alrededor de 16 mil cédulas profesionales expedidas y cerca de 9 mil alumnos activos.
De los seguros al análisis de riesgos globales
Más de la mitad de los actuarios en México opera en pensiones, seguros, gestión de riesgos y finanzas. Sin embargo, la creciente disponibilidad de datos y la complejidad de los riesgos emergentes están ampliando su participación en otros sectores con implicaciones directas para la toma de decisiones organizacionales.
El cambio climático y la longevidad son dos casos representativos. El análisis actuarial permite construir escenarios sobre la frecuencia y severidad económica de fenómenos climáticos, así como proyectar los efectos de una vida más larga sobre pensiones, salud, ahorro y planeación financiera —variables críticas para cualquier organización que gestione pasivos de largo plazo.
"Nuestra capacidad para trabajar con incertidumbre, construir escenarios y cuantificar el impacto económico de distintos riesgos nos permite aportar elementos para la toma de decisiones en empresas, instituciones y gobiernos, ante desafíos que tienen implicaciones para toda la sociedad", señaló Mauricio Arredondo Fernández Cano, presidente del CONAC.
Un hito en el reconocimiento profesional
Durante el encuentro, el CONAC entregó el Premio "Actuario Distinguido" a Norma Alicia Rosas Rodríguez, Directora General de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), quien se convirtió en la primera mujer en recibir el máximo reconocimiento de la institución en sus seis décadas de historia.
El galardón distingue a profesionales con al menos 30 años de ejercicio, prestigio, compromiso social y aportaciones relevantes al desarrollo de la actuaría en México. Entre las contribuciones de Rosas Rodríguez destaca su participación en el desarrollo del modelo de solvencia utilizado actualmente por las compañías de seguros en el país —una herramienta que permite medir los riesgos asumidos por las instituciones y determinar sus necesidades de capital.
"Este reconocimiento busca destacar trayectorias que sirvan de inspiración para colegas, estudiantes y nuevas generaciones de actuarios y actuarias. Hoy estamos muy contentos de otorgarlo a una profesional con una trayectoria destacada, que además se convierte en la primera mujer en recibirlo", expresó Arredondo Fernández Cano.
El hito no es solo simbólico: en un sector donde la representación femenina en posiciones de liderazgo sigue siendo materia de atención, el reconocimiento a Rosas Rodríguez marca un precedente para la comunidad actuarial mexicana y para las industrias que dependen de su expertise.

