Dos nuevos modelos de altavoces inalámbricos irrumpen en el segmento de audio portátil con una propuesta que combina personalización física, conectividad avanzada y resistencia certificada IP68, características que hasta hace poco estaban reservadas para dispositivos de gama alta.
El modelo compacto incorpora un controlador de rango completo de 45 mm con dos radiadores pasivos para refuerzo de bajos, mientras que la versión de mayor tamaño integra una configuración de dos vías: un tweeter de 10W y un woofer dedicado de 25W, lo que permite una separación más definida entre frecuencias medias y agudas. Ambos ofrecen hasta 18 horas de autonomía, conexión simultánea a dos dispositivos vía Bluetooth 6, emparejamiento rápido por NFC, Google Fast Pair y Microsoft Swift Pair, además de entrada de audio por USB-C.
Modularidad como diferenciador de producto
Uno de los elementos más relevantes desde una perspectiva de diseño de producto es la arquitectura modular: tanto la perilla multifunción de control de volumen y reproducción como el panel frontal son intercambiables por el usuario sin herramientas especiales. La marca planea publicar archivos de diseño oficiales para que los usuarios puedan imprimir en 3D sus propias piezas de reemplazo, un movimiento que extiende el ciclo de vida del producto y reduce la fricción asociada al desgaste estético.
Esta decisión tiene implicaciones directas en la estrategia de fidelización: al convertir al usuario en co-diseñador, se genera un ecosistema de personalización que no depende exclusivamente de accesorios propietarios. La gestión del perfil de sonido se realiza a través de una aplicación móvil, lo que añade una capa de control que complementa la experiencia física.
Conectividad colectiva con Auracast
La compatibilidad con Auracast —el estándar de transmisión de audio Bluetooth de baja latencia desarrollado por Bluetooth SIG— permite sincronizar múltiples altavoces, incluso de marcas distintas, en un modo de reproducción grupal. Esta interoperabilidad entre fabricantes representa un cambio estructural en cómo se concibe el audio compartido en espacios colectivos, eliminando la dependencia de ecosistemas cerrados.
El segmento de audio portátil accesible ha experimentado una presión creciente por parte de marcas asiáticas que priorizan especificaciones técnicas competitivas sobre el margen de marca. La incorporación de estándares abiertos como Auracast y la apuesta por la personalización física sugieren que la diferenciación en esta categoría se desplaza hacia la experiencia del usuario y la longevidad del producto, más que hacia el hardware exclusivo.




