Ipsos presentó su estudio anual Global Trends 2026, que recopila percepciones de 29,542 adultos en 38 países, incluido México. Los resultados dibujan una sociedad que no rechaza el progreso, pero que exige condiciones más claras para confiar en quienes lo impulsan.
"Los mexicanos quieren tecnología, pero con beneficios claros. Quieren globalización, pero sin perder identidad. Quieren éxito, pero sin sacrificar bienestar. La confianza sigue existiendo. La diferencia es que hoy se gana desde la cercanía, la transparencia y la capacidad de demostrar resultados", señaló Fernando Álvarez Kuri, Senior Business Director para Ipsos en México.
Clima y salud mental: de riesgos futuros a problemas del presente
Dos temas que solían percibirse como amenazas de largo plazo han migrado al presente inmediato. El 70% de los encuestados a nivel global siente que ya está haciendo todo lo que puede para combatir el cambio climático, lo que indica que la preocupación ambiental ha dejado de ser abstracta. En México, el 88% cree que el país se encamina hacia un desastre ambiental si no se cambian los hábitos, y el 79% afirma estar actuando en consecuencia.
Esa tensión —entre la acción individual y la percepción de que el problema sigue creciendo— puede derivar en impotencia colectiva. Para marcas y organizaciones, el mensaje es directo: la sostenibilidad necesita traducirse en resultados tangibles, no en discursos de sacrificio permanente.
En paralelo, la salud mental alcanzó paridad con la salud física como preocupación prioritaria: el 79% global así lo confirma. En México, 9 de cada 10 encuestados declararon estar haciendo más por cuidar ambos aspectos. La tendencia refleja una demanda de mayor agencia personal frente a sistemas percibidos como distantes y complejos.
La confianza no desaparece: se desplaza hacia lo cercano
El 69% global considera que su gobierno no prioriza sus preocupaciones, y el 73% cree que la economía favorece a los más poderosos. Sin embargo, la confianza no se ha extinguido: se ha redirigido. El 77% de los encuestados confía en comunidades locales, marcas conocidas y personas de su entorno cotidiano.
En México, el 64% considera que la globalización beneficia al país, pero el 76% prefiere comprar productos nacionales. No es una contradicción ideológica: es una declaración de identidad. Lo local funciona como ancla de certidumbre en un entorno de incertidumbre económica y social. Para las marcas, operar con presencia local y narrativas de proximidad se convierte en una ventaja estructural, no solo comunicacional.
Tecnología bajo escrutinio: el problema no es la capacidad, es la confianza
A nivel global, el 56% considera que la inteligencia artificial tiene un impacto positivo en el mundo. En México, esa cifra cae al 36%, mientras que el 58% afirma que los avances tecnológicos están destruyendo sus vidas. La brecha es significativa y apunta a un fenómeno más profundo: las personas no cuestionan la tecnología en sí, cuestionan a quienes la controlan y a quiénes beneficia realmente.
La aceptación tecnológica ya no se gana por novedad. Se gana por transparencia, utilidad demostrable e impacto percibido en la calidad de vida. Cualquier estrategia de adopción tecnológica que ignore esta variable enfrenta resistencia estructural, no solo comunicativa.
Individualismo y nihilismo: el presente como estrategia de supervivencia
El 62% global coincide en que lo importante es disfrutar la vida hoy. En México, el 60% sigue creyendo que el esfuerzo individual permite salir adelante, pero el 86% está preocupado por el apoyo que recibirá del gobierno y los servicios públicos en los próximos años.
Esa combinación —confianza en uno mismo, desconfianza en las instituciones— tiene implicaciones directas para el mercado laboral. El 84% de los mexicanos considera que el equilibrio vida-trabajo es más importante que una carrera exitosa, y solo el 36% mide el éxito por lo que posee. El talento ya no busca únicamente oportunidades de crecimiento; busca entornos donde valga la pena invertir tiempo y energía.
Fragmentación social y nostalgia sin idealización
Las divisiones sociales se profundizan en múltiples frentes. En materia migratoria, el 76% de los mexicanos considera que hay demasiados inmigrantes en el país, mientras que 4 de cada 10 ven el fenómeno como algo positivo. A nivel global, la percepción está dividida en partes iguales: 44% a favor y 44% en contra.
En cuanto a la nostalgia, el 63% de los mexicanos desearía que el país fuera como antes, pero solo el 55% habría querido crecer en la época de sus padres. Ipsos describe este fenómeno como "lostalgia": no es un anhelo por el pasado, sino una sensación de pérdida frente al futuro que se esperaba tener.
Los datos completos del estudio están disponibles a través de Ipsos México, donde se documentan las nueve tendencias analizadas en los 38 países participantes.
En conjunto, los resultados de Global Trends 2026 configuran un mapa de decisión claro: los mexicanos siguen creyendo en el progreso, pero son más exigentes respecto a quién lo impulsa, quién se beneficia y qué papel juegan ellos en esa transformación.
