Mujeres ocupan el 38.9% de los puestos de alta dirección en México, según el estudio Women in Business 2025 de Grant Thornton, lo que representa un avance de 12.3 puntos porcentuales en los últimos 21 años. Este resultado coloca al país en el sexto lugar entre 31 naciones analizadas con mayor participación femenina en la alta dirección, una señal de que la toma de decisiones estratégicas en las organizaciones mexicanas se diversifica de forma sostenida.

Este liderazgo también se construye desde el emprendimiento. 6.8 millones de mujeres emprenden en México, y entre quienes ya están al frente de sus propios negocios, el liderazgo se traduce en capacidad directa de decisión: de acuerdo con el estudio Emprender es poder: Mujeres que vencen barreras y hacen crecer sus ideas, desarrollado por CONTPAQi®, 8 de cada 10 participan en la propiedad de sus negocios como dueñas o socias, consolidando su papel en la dirección empresarial y la generación de oportunidades de crecimiento.

Digitalización como palanca de gestión estratégica

Conforme estos negocios adquieren mayor estructura, también evolucionan las herramientas con las que sus líderes los gestionan. El mismo estudio revela que siete de cada diez MiPyMEs lideradas por mujeres ya operan con algún grado de digitalización, y 98% de las emprendedoras consultadas considera que las herramientas digitales han mejorado la productividad de su negocio.

La tecnología adquiere así un papel que va más allá de facilitar tareas: se convierte en una aliada para optimizar procesos, mejorar el control del negocio y tomar decisiones estratégicas. Para las emprendedoras, digitalizarse significa ganar eficiencia, fortalecer sus empresas y generar nuevas oportunidades de crecimiento y competitividad.

"Hoy vemos a más mujeres ocupando espacios de liderazgo y tomando directamente las decisiones que marcan el rumbo de sus empresas. La tecnología puede ampliar esa capacidad al ofrecer mayor claridad sobre el negocio, simplificar procesos y permitir que el talento y la experiencia de cada empresaria se concentren en aquello que solo ella puede definir: hacia dónde quiere llevar su organización", señala Marlene García, Directora General de CONTPAQi®.

Del dato a la decisión: cómo las emprendedoras usan la información

Para muchas emprendedoras, liderar una empresa implica mantenerse cerca de la operación, las finanzas, las ventas y los clientes. Conforme el negocio crece, esa participación adquiere una dimensión más estratégica: requiere identificar prioridades, anticipar escenarios y comprender cómo se relacionan las distintas áreas de la organización.

La información digital ya forma parte de ese proceso. Según el estudio de CONTPAQi®, 61% de las emprendedoras utiliza la información recopilada en estrategias de ventas y marketing, 60% en el control de inventarios y 56% en planeación financiera y presupuestos. El avance está en transformar esa información en conocimiento útil para dirigir: una lectura más completa de ventas, recursos, finanzas y operación permite identificar oportunidades, asignar prioridades y respaldar las decisiones que acompañan el crecimiento de la empresa.

Además, 83% de las emprendedoras consultadas se considera preparada o totalmente preparada para tomar decisiones apoyadas en datos automatizados, una señal de apertura hacia modelos de gestión cada vez más sustentados en información. Esta preparación permite que experiencia y tecnología se complementen: los datos aportan señales sobre el desempeño de la empresa, mientras las empresarias suman el conocimiento de sus clientes, mercado y objetivos para interpretar esa información y convertirla en decisiones acordes con la realidad de cada negocio.

"Los datos no sustituyen el conocimiento que una empresaria tiene de su negocio; lo complementan. La experiencia sigue siendo fundamental para decidir, pero contar con información organizada permite hacer mejores preguntas, detectar cambios con mayor oportunidad y evaluar distintos caminos antes de tomar una decisión", agrega García.

Profesionalización como factor de consolidación

El liderazgo empresarial adquiere nuevas dimensiones conforme madura una organización. El estudio de CONTPAQi® identifica un recorrido que va desde negocios enfocados en estabilizar su operación hasta empresas donde la planeación, la innovación y la diferenciación adquieren mayor peso.

En este proceso, profesionalizar la gestión se convierte en un factor clave para impulsar el crecimiento y la consolidación. La tecnología y el uso estratégico de los datos permiten integrar información, optimizar procesos e identificar oportunidades de mejora, fortaleciendo la toma de decisiones con información confiable y oportuna. Así, las empresarias pueden anticiparse a los retos, innovar y construir negocios más sólidos, competitivos y sostenibles.

Impulsar el liderazgo femenino empresarial también significa ampliar las herramientas con las que las mujeres pueden ejercerlo. Cuando experiencia, información y tecnología convergen, las empresarias pueden transformar el conocimiento de sus negocios en estrategia, innovación y nuevas oportunidades de crecimiento.