SOA y CONAC anuncian el desarrollo de una Credencial Internacional en Fundamentos Actuariales y Profesionalismo para México y América Latina
La Society of Actuaries (SOA) y el Colegio Nacional de Actuarios (CONAC) anunciaron el desarrollo conjunto de una Credencial Internacional en Fundamentos Actuariales y Profesionalismo, alineada con los estándares de la International Actuarial Association (IAA). El acuerdo se formalizó mediante la firma de un Memorándum de Entendimiento durante CASA CONAC 2026, congreso bienal de educación continua celebrado en la Ciudad de México.
La futura credencial está dirigida a estudiantes y actuarios en etapas tempranas de su carrera. Combinará exámenes existentes de la SOA —incluyendo componentes de la ruta hacia la designación Associate of the Society of Actuaries (ASA)— con un módulo de profesionalismo en español desarrollado por el CONAC, que abarcará ética, regulación local y conducta profesional en México. Al concluir el programa, los participantes recibirán un distintivo digital.
Es importante precisar el alcance de esta iniciativa: no constituye una certificación regulatoria ni autorización para ejercer la profesión, y no sustituye la formación universitaria en Actuaría ni los procesos de certificación profesional del CONAC. Su propósito es ofrecer un reconocimiento complementario que fortalezca el perfil de quienes buscan vincularse con estándares internacionales desde una base sólida en ética y regulación local.
"Nuestras organizaciones comparten la visión de crear una credencial internacional que abra nuevas oportunidades para estudiantes y actuarios en México y en toda la región", señaló Clar Rosso, NACD.DC, CEO de la SOA. Por su parte, Mauricio Arredondo Fernández Cano, presidente del CONAC, destacó que la iniciativa busca "construir un puente educativo y profesional entre México y la comunidad actuarial internacional y, al mismo tiempo, contribuir al desarrollo y fortalecimiento de la profesión actuarial en América Latina".
Como siguientes pasos, ambas organizaciones conformarán un equipo conjunto para aprobar contenidos, definir criterios de traducción y establecer estándares de calidad académica y ética. También determinarán las instituciones y participantes del programa piloto, lo que marcará el inicio de la fase de implementación.
