Veintiocho mercados europeos tendrán voz en la evaluación de las campañas más destacadas del continente cuando arranque el proceso de deliberación del principal certamen de excelencia creativa organizado por LIONS. La edición de este año incorpora por primera vez a expertos de Lituania y Serbia, lo que señala un desplazamiento en los centros de influencia creativa del continente y expande la producción publicitaria de alta calidad más allá de los mercados tradicionales de Europa occidental.
España, con seis representantes en categorías clave
España destaca entre los países con mayor representación en el jurado, con seis profesionales que abarcan categorías que van desde Medios y Salud hasta Redes Sociales y Transformación Creativa Empresarial. Esta distribución no es meramente simbólica: cada jurado evalúa una vertical específica, lo que implica que las decisiones sobre qué tendencias se consolidan —y cuáles quedan fuera del radar— recaen en perfiles con expertise sectorial muy concreto.
La presencia española incluye representantes de agencias de creatividad, consultoría de marca, comunicación en salud y planificación de medios, reflejando la madurez del ecosistema publicitario local y su creciente influencia en la conversación creativa europea.
Reconocimiento que va más allá del galardón
Los Grand Prix, los galardones de mayor prestigio del certamen, se anunciarán el 1 de diciembre en el evento Most Contagious London, con una recepción especial en el Southbank Centre. Para las organizaciones que compiten, la relevancia de estos premios trasciende el reconocimiento simbólico: una distinción en Eurobest actúa como sello de credibilidad ante clientes internacionales y como factor de atracción de talento creativo en un mercado donde la escasez de perfiles senior representa una presión constante.
Disciplinas digitales: de tendencia a estándar de competencia
La estructura del jurado también revela hacia dónde se dirige la inversión en comunicación. La inclusión de categorías específicas para Artesanía Digital, Creadores y Comercio Creativo indica que los festivales de referencia ya no consideran estos canales como tendencias emergentes, sino como disciplinas consolidadas con criterios de evaluación propios.
Para las marcas que aún gestionan estos formatos como extensiones tácticas de sus estrategias tradicionales, la señal es inequívoca: la industria ya los trata como estándares de competencia, no como experimentos periféricos. Las organizaciones que no hayan formalizado su enfoque en estas áreas enfrentan un riesgo creciente de quedar fuera de los parámetros con los que el mercado mide la excelencia creativa.




