Kueski presenta "Historias para dormir tranquilo", una campaña construida a partir de testimonios reales de clientes que enfrentaron imprevistos económicos y encontraron alternativas para resolverlos. El punto de partida es un dato estructural: según la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) 2023, elaborada por el INEGI y la CONDUSEF, el 31.1% de las mujeres y el 23.4% de los hombres mayores de 18 años en México experimentaron falta de sueño como consecuencia directa del estrés financiero.
La campaña traduce esa realidad en un formato narrativo inspirado en los cuentos antes de dormir. Las historias —contadas a través de piezas audiovisuales, redes sociales, televisión y un libro de relatos compilado digitalmente— ponen el foco en situaciones cotidianas: un refrigerador que deja de funcionar, una emergencia médica familiar días antes de una boda, un gasto que aparece antes de la quincena. No son escenarios excepcionales; son los mismos que enfrentan millones de hogares mexicanos sin acceso inmediato a liquidez.
Testimonios como eje estratégico
Uno de los casos centrales es el de Juan Pablo, quien relata cómo adquirió un refrigerador de reemplazo en menos de diez minutos a través de la plataforma. Otro es el de Daniela, quien ocho días antes de su boda destinó el presupuesto de su vestido a la hospitalización de su madre y recurrió a Kueski para continuar con los preparativos. Ambos testimonios ilustran el eje conceptual de la campaña: que compartir cómo se resolvió un imprevisto puede tener un efecto concreto sobre quienes enfrentan situaciones similares.
"Todos hemos tenido un imprevisto que nos quitó el sueño. Lo que casi nunca contamos es cómo lo resolvimos. Esta campaña es para eso: para contar esas historias", señaló Claudia Infante, Director of Integrated Marketing en Kueski.
Continuidad de una estrategia centrada en el cliente
"Historias para dormir tranquilo" da continuidad a "Héroes silenciosos", campaña previa con la que Kueski reconoció a su base de usuarios. En esta nueva etapa, el enfoque se desplaza del reconocimiento a la narrativa compartida: hacer visible el proceso de resolución, no solo el resultado.
Con más de 45 millones de préstamos otorgados, la compañía apuesta por un modelo de comunicación que convierte la experiencia del cliente en activo de marca. En un entorno donde la confianza en los servicios financieros digitales sigue siendo un factor crítico de adopción, anclar la propuesta en historias verificables —y no en promesas de producto— representa una decisión de posicionamiento con implicaciones de largo plazo para la percepción de marca y la captación de nuevos usuarios.


