Tres unidades especializadas en gestión de experiencia de cliente, datos y tecnología CRM operarán bajo una estructura unificada en España, sin disolver sus marcas individuales. La iniciativa consolida capacidades de consultoría de negocio, MarTech, analítica digital y soluciones CRM para entornos B2B en un solo ecosistema de más de 1,000 profesionales distribuidos en 13 oficinas y con cartera de más de 300 clientes activos.

El movimiento responde a una presión estructural del mercado: las organizaciones demandan mayor integración entre los datos de cliente, la tecnología que los procesa y los equipos que los activan en decisiones comerciales. Fragmentar esas capacidades en proveedores distintos genera fricciones operativas y retrasos en la toma de decisiones. Al centralizar la dirección sin eliminar la especialización de cada marca, el modelo busca reducir esa fricción sin sacrificar profundidad técnica.

Arquitectura del modelo unificado

Cada unidad aporta una capa diferenciada a la cadena de valor del dato. Una se enfoca en la construcción del núcleo CRM, el control de ventas y la transformación agéntica; otra aporta consultoría de experiencia de negocio (BX), MarTech y analítica digital; la tercera cubre soluciones CRM específicas para ciclos de venta B2B. La dirección conjunta opera mediante un comité que incluye representantes de las tres marcas, con reporte directo a la dirección territorial del grupo.

Esta área representa aproximadamente el 30% de los ingresos del grupo en España, lo que la posiciona como la división de mayor peso dentro de los grupos de comunicación que operan en el país. Esa proporción convierte la eficiencia operativa de esta unidad en una variable crítica para la rentabilidad global de la operación ibérica.

Implicaciones para el mercado de consultoría CRM

La consolidación de capacidades CRM, MarTech y analítica bajo una sola estructura de gobierno acelera una tendencia que ya opera en el mercado europeo: los clientes corporativos prefieren interlocutores únicos que dominen toda la cadena del dato, desde la captura hasta la activación comercial. Mantener marcas separadas con identidades propias, pero bajo dirección unificada, es una respuesta táctica a esa demanda sin incurrir en los costos de integración total que implica una fusión formal.

Para las empresas que evalúan proveedores de experiencia de cliente, este tipo de estructuras plantea una pregunta de fondo: ¿la coordinación operativa entre unidades distintas genera la misma coherencia que una arquitectura diseñada desde cero como sistema integrado? La respuesta dependerá de la madurez de los procesos internos y de la velocidad con que el comité conjunto logre alinear metodologías y métricas compartidas.