Cada año, cerca de 10,000 proyectos provenientes de más de 70 países compiten en uno de los reconocimientos de diseño con mayor trayectoria internacional. La convocatoria vigente abarca 93 categorías distribuidas en nueve disciplinas: diseño de producto, empaque, branding, comunicación, servicios, sistemas, procesos, UX, UI, arquitectura e interiorismo. La participación está abierta tanto a estudios locales y creativos emergentes como a firmas consolidadas con presencia global.
Lo que distingue a este galardón de otros reconocimientos del sector es su metodología de evaluación. Cada inscripción se analiza bajo cinco criterios con peso equitativo —idea, forma, función, diferenciación y sustentabilidad, cada uno con un 20% de la puntuación total— lo que obliga a los participantes a justificar sus decisiones de diseño más allá del impacto visual. Un jurado independiente de más de 130 expertos internacionales examina las propuestas en dos rondas, y todos los participantes reciben retroalimentación detallada con desglose de puntuaciones y comparativas frente a otras inscripciones. Este mecanismo convierte el proceso en una herramienta de diagnóstico competitivo, no solo en una competencia.
Entre los proyectos reconocidos en ediciones recientes figuran el Haikou Gaoxingli Insun Cinema, galardonado con el Oro en 2025, y el Grand Ring, que obtuvo el mismo reconocimiento en Arquitectura en 2026. En el ámbito del producto, el Music Studio 5 —diseñado por Erwan Bouroullec— también recibió el Oro en 2026. Estos casos ilustran la amplitud sectorial del premio y su capacidad para reconocer tanto arquitectura de gran escala como diseño industrial de precisión.
Un estándar que trasciende lo estético
La dimensión estratégica del reconocimiento se refleja en la valoración que le otorgan quienes lo han obtenido. Directivos de empresas como Harman señalan que la relevancia del galardón radica en el calibre de la competencia y en lo que representa pertenecer a ese ecosistema de excelencia. Para marcas con presencia global, figurar entre los ganadores funciona como señal de posicionamiento ante clientes, socios e inversores.
El historial de premiados a la trayectoria refuerza esta reputación: Patricia Urquiola recibió el Premio a la Trayectoria de Diseño en 2026, Norman Foster en 2025 y Dieter Rams en 2024. Este último, con vínculos históricos con la organización, ha contribuido además a iniciativas de investigación y educación en diseño impulsadas por la fundación que respalda el galardón.
Para organizaciones que buscan validar su capacidad de diseño en mercados internacionales, la convocatoria representa una oportunidad de benchmarking estructurado: un proceso que devuelve datos comparativos concretos, independientemente del resultado final.




