Dolby Atmos llega a bocinas Wi-Fi para el hogar con audio multiroom y hasta 200W de potencia

Tres modelos de bocinas Wi-Fi con soporte para Dolby Atmos, AirPlay 2, Google Cast y Roon Ready marcan la entrada de un sistema de audio residencial que apunta a cerrar la brecha entre el entretenimiento doméstico de alta fidelidad y la conectividad multiplataforma. La familia está compuesta por los modelos M1, P1 y X1, diseñados para operar de forma independiente o en red, adaptándose a distintas configuraciones de espacio.

Desde el punto de vista técnico, la diferenciación entre modelos es significativa. El M1 opera con dos tweeters de neodimio con cúpula de seda de 30 mm, 110W de potencia máxima y una respuesta de frecuencia de 55 Hz a 20 kHz, además de batería integrada con hasta 14 horas de autonomía y recarga en base. El P1 escala a 120W con una configuración de tres vías —un tweeter de 20 mm, un woofer de 4 pulgadas y tres tweeters de neodimio— y una respuesta desde 50 Hz. El X1, el modelo más completo de la serie, alcanza los 200W con cuatro tweeters de neodimio —uno con proyección ascendente— y dos woofers de 4 pulgadas, con respuesta desde 45 Hz y soporte completo para Dolby Atmos en configuración 3D.

La proyección ascendente del tweeter en el X1 es el elemento técnico central de la propuesta: permite distribuir el sonido en dos planos simultáneos —horizontal y vertical— replicando el comportamiento acústico que caracteriza a los sistemas Dolby Atmos en salas de cine. Esta capacidad, combinada con la función de audio multiroom vía red Wi-Fi compartida, posiciona al sistema como una alternativa para entornos residenciales que buscan experiencias de escucha de alta fidelidad sin infraestructura de instalación compleja.

En términos de ecosistema, los tres modelos son compatibles con Spotify Connect, Tidal Connect, Qobuz Connect, Amazon Alexa y se gestionan desde la app JBL One para Android e iOS. La integración con Roon Ready amplía el atractivo para usuarios con bibliotecas de audio de alta resolución, un segmento que históricamente ha requerido hardware dedicado y de mayor costo de implementación.