Authentic Brands Group (ABG), conglomerado titular de los derechos de propiedad intelectual de Elvis Presley, presentó una demanda federal en Estados Unidos contra el desarrollador de inteligencia artificial Anthropic por el uso no autorizado de 274 composiciones musicales en el entrenamiento de sus modelos de lenguaje. La acción legal reclama una indemnización de 150,000 dólares por cada obra supuestamente infringida, lo que elevaría el monto total a aproximadamente 41 millones de dólares.
Entre las composiciones citadas en el expediente figuran títulos como "Can't Help Falling in Love", "Don't Be Cruel", "All Shook Up" y "Return to Sender". Los demandantes argumentan que el modelo Claude no solo fue entrenado con ese material protegido, sino que es capaz de generar contenido que replica la estructura, los estribillos y la progresión armónica de los originales con variaciones mínimas. Como evidencia central, la demanda cita un pasaje en el que el propio sistema habría reconocido que sus producciones "siguen quedando muy cerca de los originales: misma estructura, mismos estribillos reutilizados con leve reformulación y sets completos de versos, coros y puentes".
Un patrón litigioso que se consolida en la industria
Este caso no es aislado. Anthropic enfrenta simultáneamente acciones legales interpuestas por Universal Music Publishing, Abcko, Concord y BMG, todas centradas en el uso de letras protegidas para entrenar a Claude. En agosto pasado, la editorial Round Hill demandó en paralelo a Anthropic y a Suno, un generador de canciones mediante inteligencia artificial. El patrón revela una presión legal creciente y coordinada desde la industria del entretenimiento hacia los principales laboratorios de IA.
El núcleo jurídico del debate gira en torno a si el entrenamiento de modelos con obras protegidas califica como "uso justo" bajo el derecho de autor estadounidense —una doctrina que permite el uso limitado de material protegido sin autorización bajo ciertas condiciones—. La resolución de estos casos establecerá precedentes que afectarán directamente la viabilidad de los métodos actuales de entrenamiento de modelos de lenguaje a gran escala.
Implicaciones para empresas que adoptan IA generativa
Para las organizaciones que ya integran o evalúan herramientas de IA generativa en sus operaciones, el desarrollo de estos litigios representa un riesgo regulatorio y reputacional que merece seguimiento activo. Si los tribunales determinan que el entrenamiento con datos protegidos constituye infracción, los modelos existentes podrían enfrentar restricciones operativas, rediseños costosos o limitaciones en su disponibilidad comercial.
En México y Latinoamérica, donde la adopción empresarial de IA generativa avanza a ritmo acelerado, las implicaciones son dobles: por un lado, las empresas que dependen de estas plataformas quedan expuestas a interrupciones de servicio derivadas de fallos judiciales en otras jurisdicciones; por otro, los marcos regulatorios locales comenzarán a mirar estos precedentes estadounidenses como referencia para definir sus propias reglas sobre propiedad intelectual y desarrollo de IA. Anticipar ese escenario es hoy una decisión estratégica, no solo legal.




