Cinco de cada diez compradores en España planean incorporar herramientas de inteligencia artificial en sus decisiones de compra durante las grandes temporadas de descuento, según un análisis reciente que registra un salto de 22 puntos porcentuales respecto al ciclo anterior —del 33% al 55%—. El dato refleja una aceleración en la adopción, pero también expone una tensión estructural: la disposición a usar IA como asistente de búsqueda no se traduce en voluntad de delegarle autonomía real.

Asistencia sí, autonomía no

La brecha entre uso y confianza es el hallazgo más relevante del análisis. Aunque el 41% de los adultos españoles tiene intención de participar en campañas de descuento —cifra que sube al 45% entre la Generación Z y los millennials—, solo el 6% permitiría que una herramienta de IA comparara precios sin intervención previa, y apenas el 5% aceptaría que completara una transacción sin su aprobación explícita.

Esto define un perfil de adopción asistida: el consumidor quiere que la tecnología reduzca la fricción de búsqueda, pero retiene el control en el momento de decisión. Las funciones que generan mayor aceptación son la búsqueda del mejor precio (41%), la verificación de la autenticidad de las rebajas (34%) y la comparación de productos y ofertas (32%).

El problema de la autenticidad como catalizador de adopción

Un 41% de los encuestados identifica la autenticidad de los descuentos como su principal preocupación durante estas temporadas, y un 36% señala la dificultad de encontrar el precio más competitivo entre una oferta fragmentada. Ambos problemas son precisamente los que los sistemas de IA pueden abordar con mayor eficacia, lo que explica el crecimiento en intención de uso.

Entre las plataformas consideradas, ChatGPT concentra el 61% de la intención de uso, seguido por Google Gemini con un 45%. Aunque solo el 26% de los adultos ha utilizado IA para compras en contextos cotidianos, ese porcentaje sube al 42% entre quienes planean participar activamente en campañas de descuento, lo que sugiere que los eventos de alta intensidad comercial funcionan como aceleradores de adopción tecnológica.

Barreras que frenan la confianza plena

Las reservas hacia la IA no son difusas: responden a preocupaciones concretas. Los consumidores temen recibir información inexacta o desactualizada, que las recomendaciones estén sesgadas por intereses comerciales, y que sus datos personales sean gestionados sin transparencia suficiente. Estas inquietudes son más pronunciadas entre quienes aún no han probado estas herramientas.

La señal más clara sobre qué condiciones acelerarían la adopción es igualmente específica: un 49% valoraría que las plataformas de IA comparen precios entre múltiples tiendas de forma simultánea, y una proporción significativa espera que las herramientas expliquen el razonamiento detrás de sus recomendaciones y citen fuentes verificables.

Para las organizaciones que desarrollan o integran estas tecnologías en flujos de comercio, el mensaje es directo: la transparencia algorítmica y la trazabilidad de las fuentes no son diferenciadores opcionales, sino condiciones de entrada para capturar al segmento mayoritario que hoy usa IA con cautela y podría escalar hacia un uso más autónomo si la confianza se consolida.