Más de 607 mil millones de dólares: esa es la magnitud del gasto en marketing que registró el mercado estadounidense en 2025, un incremento del 10% frente a los 551.9 mil millones del año anterior. La cifra no solo refleja un aumento presupuestal, sino una reconfiguración estructural de cómo las empresas asignan recursos para conectar con sus audiencias.
Los canales digitales concentraron 395.7 mil millones de dólares, equivalentes al 65.1% del total, frente al 56.4% que representaban en 2022. En términos absolutos, la inversión digital creció de 251.8 mil millones en 2021 a casi 396 mil millones en 2025, un avance acumulado cercano al 57% en cuatro años. Este ritmo de expansión —estimado en 11.1% solo para 2025— abarca un ecosistema diverso: búsqueda, redes sociales, publicidad display, video, televisión conectada (CTV) y publicidad digital exterior, todos con crecimientos superiores al 5% durante el año.
Los canales offline se transforman, no desaparecen
A pesar del avance digital, los canales tradicionales movilizaron más de 211.6 mil millones de dólares en 2025, frente a los 191 mil millones de 2024. El crecimiento es más lento, pero no uniforme: el marketing experiencial, los patrocinios y el shopper marketing se posicionan como los segmentos offline con mayor dinamismo. En contraste, formatos como el correo directo, la televisión lineal, la radio y la prensa impresa registraron caídas superiores al 3% entre 2024 y 2025, lo que señala una presión sostenida sobre los medios convencionales de menor capacidad de medición y personalización.
Señales de aceleración hacia adelante
Las expectativas del sector apuntan a una aceleración. Una encuesta realizada a principios de 2026 entre directores de marketing de empresas estadounidenses revela que, si bien el gasto creció en promedio 1.7% durante los últimos doce meses, el 7.6% de incremento proyectado para el siguiente periodo sugiere una mayor disposición a invertir. Esta tendencia es coherente con las proyecciones generales de gasto publicitario en el país y con el contexto de adopción acelerada de tecnologías de datos y automatización que están redefiniendo la eficiencia del gasto en marketing a escala.
Para las organizaciones que compiten en mercados con exposición al consumidor estadounidense o que toman este mercado como referencia estratégica, la señal es clara: la distribución del presupuesto entre canales ya no es una decisión táctica, sino una variable de posicionamiento competitivo de largo plazo.




