Dos universidades del estado de Puebla obtuvieron Oro y Bronce en la más reciente edición de Effie College México, concentrando dos de los tres premios nacionales disponibles en una sola región. El dato no es anecdótico: entre 2018 y 2026, instituciones poblanas acumularon nueve reconocimientos en esta competencia, equivalentes al 24.3% del total nacional. En 2023 y 2026, Puebla repitió el patrón de llevarse dos de los tres galardones por edición, incluyendo el Oro en ambas ocasiones.
Lo que distingue a Effie College de otras competencias estudiantiles es su estructura. Los participantes no resuelven ejercicios teóricos: enfrentan briefs reales de marketing en los que deben integrar investigación de mercado, planificación estratégica y métricas de efectividad. Una campaña que no demuestre capacidad para resolver un problema de negocio concreto no califica, independientemente de su valor creativo. Ese filtro convierte los resultados en un indicador más confiable de madurez profesional que los concursos centrados exclusivamente en creatividad.
Un caso que ilustra la trayectoria posible es el de Alejandro Fragoso, estudiante que obtuvo su segundo Effie College con la campaña «Un empleo genera mucho más», desarrollada para Voz de las Empresas. Su experiencia describe un ciclo que va más allá del reconocimiento: acceso a redes profesionales, colaboración con organizaciones del sector y visibilidad para su institución. Dos integrantes del equipo premiado con Bronce ya trabajan en una agencia local, lo que evidencia que el vínculo entre academia e industria en la región no es solo aspiracional.
La pregunta que el premio no responde
Los resultados plantean una tensión estructural que el sector publicitario mexicano no ha resuelto: si el talento se forma en regiones como Puebla, ¿existen suficientes condiciones para que ese talento permanezca y se desarrolle ahí? La concentración histórica de agencias y presupuestos de marketing en Ciudad de México genera una fuga constante de profesionales formados en provincias hacia el centro del país.
Fortalecer la relación entre universidades, agencias regionales y anunciantes locales no es solo una decisión de responsabilidad social; es una decisión de negocio. Las empresas que construyan pipelines de talento en mercados como Puebla antes de que ese talento migre tendrán ventaja en costo, cultura organizacional y velocidad de incorporación. Los premios muestran que la materia prima existe. La pregunta es quién la capitaliza primero.




