Solo el 16% de los consumidores confía en que un agente de inteligencia artificial pueda completar compras en su nombre, según una encuesta aplicada a 4,000 personas en Estados Unidos. El dato revela una brecha significativa entre el ritmo al que los minoristas desarrollan capacidades de IA agéntica y la disposición real del mercado para adoptarlas.
El principal obstáculo no es tecnológico: es la percepción de riesgo sobre los datos. El 66% de los encuestados expresó preocupaciones concretas sobre cómo los asistentes de IA utilizan su información personal durante el proceso de compra. Esta desconfianza opera como un techo de adopción que ninguna mejora de interfaz puede resolver por sí sola; requiere estrategias explícitas de transparencia, control de datos y comunicación de privacidad.
Aun así, hay señales de movimiento. Un 37% de los participantes indicó sentirse más cómodo con estos agentes que hace seis meses, lo que apunta a una curva de aceptación gradual. Para las organizaciones que están construyendo o evaluando capacidades de comercio asistido por IA, ese ritmo de cambio define la ventana estratégica disponible: no es inmediata, pero tampoco es lejana.
Implicaciones para el retail en América Latina
En mercados como México, donde la penetración del comercio electrónico sigue en expansión y la regulación de datos personales aún madura, esta tendencia adquiere una dimensión adicional. La adopción de agentes de IA en el proceso de compra dependerá menos de la sofisticación técnica de las plataformas y más de la capacidad de las marcas para construir credibilidad en torno al manejo de información.
Las empresas que logren articular políticas de privacidad comprensibles, mecanismos de control visibles para el usuario y experiencias de IA que refuercen —en lugar de sustituir— la autonomía del comprador, estarán mejor posicionadas para capturar la siguiente ola de adopción. Las que apuesten por desplegar agentes sin resolver primero la ecuación de confianza enfrentarán tasas de abandono elevadas y daño reputacional difícil de revertir.




