Un material que fusiona la maleabilidad del acero con las propiedades del vidrio está reconfigurando las posibilidades arquitectónicas en espacios de baño contemporáneos. El acero vitrificado —conocido comercialmente como VITREON— combina resistencia a rayones, impermeabilidad química y acabado no poroso en piezas que, hasta ahora, solo podían lograrse con cerámica tradicional o materiales compuestos de mayor grosor y peso visual.
La relevancia técnica del material reside en su capacidad para sostener perfiles de pared ultradelgados sin comprometer durabilidad ni higiene. Esto abre una ventana de diseño que los arquitectos e interioristas de proyectos residenciales y contractuales de alta gama han buscado durante años: piezas con geometría precisa, acabados táctiles que interactúan con la luz y colores estables que no degradan con el uso intensivo ni con agentes de limpieza agresivos.
Colecciones y exploración formal
La propuesta se articula en varias líneas con lógicas de diseño diferenciadas. La colección Tricolor trabaja las transiciones entre zonas mate y brillantes en tonalidades como Toscana, Petróleo y Oliva, convirtiendo la superficie del lavabo en un elemento visual activo. La línea Characters emplea un proceso de esmaltado especializado que genera profundidad cromática reactiva a la luz, con opciones que van desde índigo y azul océano hasta tonos terrosos mate e Hierro Oscuro.
En el plano formal, las líneas Tendo, Nib e In&Out exploran la relación entre ergonomía y reducción visual. Tendo incorpora una inclinación que dirige el flujo de agua de forma continua, generando una línea de sombra que articula el área de lavado. Nib lleva la reducción al extremo con paredes ultradelgadas que minimizan el peso visual de la pieza. In&Out, en cambio, prioriza líneas puras pensadas para integrarse en entornos residenciales y de bienestar de alto estándar.
Materiales metálicos y captura de luz ambiental
La colección Rivo amplía el espectro hacia el acero inoxidable cepillado, con acabados en latón, titanio y cobre que capturan la luz ambiental de forma distinta según la hora del día y la temperatura de iluminación del espacio. Esta variante responde a una demanda creciente en proyectos de hospitalidad y wellness donde el acabado metálico funciona como elemento de identidad visual del espacio, no solo como accesorio sanitario.
Detrás del desarrollo hay más de 130 años de ingeniería en fabricación de cerámica y una metodología que combina producción automatizada con técnicas de esmaltado de precisión. El resultado es una pieza que equilibra escala industrial con identidad expresiva, un atributo que distingue los proyectos de interiorismo de alta gama de los desarrollos estándar y que impacta directamente en la percepción de valor del espacio terminado.




