Después de más de tres años al frente de las comunicaciones estratégicas de una marca de consumo electrónico de alto crecimiento, Arun Mittal dejó su cargo como director de comunicaciones y relaciones públicas en octubre de 2026. Su salida cierra un ciclo que incluyó algunas de las apuestas comunicacionales más sensibles para cualquier empresa: la preparación de una oferta pública inicial (IPO), el perfilado de fundadores y la gestión de reputación en mercados competitivos.
Mittal se incorporó a la compañía en abril de 2023 para liderar comunicaciones y proyectos especiales, y fue promovido a director de comunicaciones y relaciones públicas en junio de 2025. Durante ese período, su función abarcó tanto la comunicación corporativa como la de producto, trabajando en estrecha coordinación con la alta dirección. La gestión de comunicaciones internas y la narrativa de cara a medios e inversores formaron parte central de su rol, especialmente en el contexto de los procesos de apertura bursátil.
Antes de este cargo, Mittal acumuló más de 15 años de experiencia en el ecosistema de relaciones públicas y comunicación estratégica, con paso por firmas como PR Pundit —donde estuvo más de cinco años en roles de dirección de cuentas— y por empresas como Lenskart y CashKaro en funciones de consultoría de marca. Su carrera arrancó en Clea PR en 2010.
Implicaciones para la estrategia de comunicación corporativa
La rotación en posiciones de comunicación de alto nivel no es un evento menor para empresas en fases de expansión o transición bursátil. El director de comunicaciones opera como el arquitecto de la narrativa pública de la organización: define cómo se percibe la marca ante medios, reguladores, inversores y talento. Cuando ese perfil cambia —especialmente tras haber gestionado procesos tan delicados como un IPO— la empresa enfrenta una ventana de vulnerabilidad reputacional que requiere gestión activa.
Para organizaciones en mercados de consumo tecnológico con alta competencia, mantener la continuidad del mensaje estratégico durante una transición de liderazgo en comunicaciones es tan crítico como la continuidad operativa. La salida de Mittal abre preguntas sobre el siguiente capítulo comunicacional de la marca: si apuntará a consolidar su narrativa de empresa pública, a reposicionarse en nuevos segmentos o a gestionar una etapa de menor exposición mediática.



