Medir el verdadero impacto de una promoción digital en el sector de bienes de consumo empaquetados (CPG) sigue siendo uno de los desafíos más persistentes del marketing moderno. El ROAS —retorno sobre la inversión publicitaria— ha dominado durante años como métrica de referencia, pero su capacidad para reflejar ventas genuinamente atribuibles a una campaña es cada vez más cuestionada por analistas y profesionales del sector.

El argumento central es que el ROAS convencional tiende a sobreestimar la efectividad promocional al incluir ventas que habrían ocurrido de todas formas, sin intervención publicitaria. La incrementalidad, en cambio, aísla el volumen de ventas que solo existió como consecuencia directa de la promoción. Esta distinción no es semántica: afecta directamente la asignación de presupuesto, la rentabilidad por canal y la capacidad de escalar campañas con margen positivo.

Pruebas de audiencias coincidentes y costo por dólar incremental

Una de las metodologías que está ganando terreno en el ecosistema CPG es el uso de pruebas de audiencias coincidentes (matched audience testing), que comparan grupos de consumidores expuestos a una promoción contra grupos de control con características similares. Este enfoque permite identificar con mayor precisión qué porcentaje de las ventas registradas representa un incremento real, y no simplemente una compra que ya estaba en la intención del consumidor.

Complementaria a esta metodología es la métrica de costo por dólar incremental, que evalúa cuánto invierte una marca para generar cada unidad adicional de ingreso atribuible. A diferencia del ROAS, esta medida incorpora el costo de oportunidad y protege los márgenes operativos frente a promociones que generan volumen pero erosionan rentabilidad.

Retail media, pérdida de clientes y reasignación de presupuesto

El debate sobre incrementalidad tiene implicaciones directas para el retail media, uno de los segmentos publicitarios de mayor crecimiento en los últimos tres años. La presión por demostrar accountability en medios minoristas —incluyendo plataformas como Walmart Connect, Instacart Ads o DoorDash— ha llevado a marcas CPG a exigir verificación independiente de los resultados reportados por los propios retailers.

Otro vector crítico es la reducción de la pérdida de clientes (churn) como palanca de crecimiento. En categorías de alta rotación, retener a un comprador habitual puede generar mayor valor de largo plazo que adquirir nuevos usuarios mediante descuentos agresivos. Cuando la medición en tiempo real permite identificar señales de abandono antes del cierre trimestral, la reasignación de presupuesto puede ejecutarse con mayor precisión y menor desperdicio.

La conversación entre ambos profesionales, registrada durante Brandweek 2026, ilustra un cambio de paradigma que ya está operando en las mesas de planificación de las principales marcas de consumo: pasar de optimizar métricas de actividad a optimizar resultados de negocio verificables, con datos en tiempo real y metodologías auditables por terceros.