Ocho de cada diez adolescentes mexicanos de entre 13 y 18 años vieron su anuncio favorito en plataformas digitales, según datos del U18 Radar, un estudio de audiencias menores de 18 años basado en muestras de hasta 490 encuestados. Solo el 40% reportó ese mismo contacto a través de medios tradicionales, una brecha que evidencia un desplazamiento estructural en la distribución de inversión publicitaria hacia canales digitales para este segmento.
YouTube concentra la mayor parte de ese consumo: más del 60% de los adolescentes encuestados identificó la plataforma como el canal donde vio su anuncio favorito, y el 74% accede a ella diariamente. Los formatos de contenido más consumidos son videos musicales (59.8%), comedias (46.8%) y tutoriales (39.4%), seguidos por contenido de videojuegos (34.9%) y ASMR (31.6%). Este perfil de consumo tiene implicaciones directas para la estrategia creativa: los formatos que imitan el lenguaje nativo de la plataforma —en lugar de adaptar piezas diseñadas para televisión— muestran mayor afinidad con esta audiencia.
Videojuegos y compras digitales, un ecosistema de gasto consolidado
Entre los adolescentes que juegan videojuegos —muestra de 330 jugadores encuestados entre 2025 y 2026—, el dispositivo móvil duplica en uso a las consolas. Roblox lidera con 48% de uso en el último mes, seguido de Minecraft con 46.1%. El dato más relevante para la planificación comercial: el 59% de estos jugadores realiza compras dentro de juegos o aplicaciones, y el 78% consume contenido relacionado con videojuegos en YouTube, lo que convierte a la plataforma en un puente entre el entretenimiento y la decisión de compra.
El informe identifica cuatro sectores con mayor potencial de activación en este segmento: belleza (27.5% de adolescentes consumió productos de maquillaje), educación (28.7% consume videos educativos en YouTube), telecomunicaciones (50% de jugadores usa móvil como plataforma principal) y servicios financieros digitales (58.9% realiza compras in-app). Cada uno de estos verticales enfrenta el mismo desafío: adaptar mensajes y formatos a una audiencia que interactúa principalmente con una sola mano en el celular y que valora la autenticidad por encima de la producción de alto presupuesto.
Cinco principios que condicionan la efectividad en este segmento
El análisis concluye con cinco criterios que determinan si una campaña logra resonancia real entre adolescentes: que los creadores de contenido lideren la narrativa mientras la marca acompaña sin interrumpir; autenticidad en el tono y el mensaje; personalización basada en comportamiento real, no en supuestos demográficos; diseño optimizado para interacción móvil con una mano; y privacidad como principio de diseño, no como cumplimiento regulatorio.
Este último punto adquiere relevancia creciente en un contexto donde la regulación de publicidad dirigida a menores se endurece en múltiples mercados de América Latina. Las marcas que no incorporen estándares de privacidad desde la fase de planificación enfrentan riesgos reputacionales y regulatorios que superan el costo de implementarlos desde el inicio. Conoce más sobre el U18 Radar y los datos de audiencias menores es el recurso de referencia para profundizar en la metodología detrás de estos hallazgos.




