Más de la mitad del tráfico web ya no proviene de personas. El tráfico automatizado alcanzó el 57.5% del total del tráfico HTML, superando por primera vez la actividad humana en internet. El crecimiento de los rastreadores de inteligencia artificial es el principal motor de este desplazamiento, con consecuencias estructurales para quienes dependen del tráfico digital como activo de negocio.
IA como consumidor dominante de contenido web
Dentro del universo de bots verificados, los rastreadores de IA representaron el 20.3% del tráfico, mientras que los bots de búsqueda basados en IA aportaron un 6.5% adicional. En conjunto, la actividad vinculada a inteligencia artificial constituyó aproximadamente el 26.7% del tráfico de bots verificados.
La distribución de ese rastreo revela un patrón crítico: el 51.8% de las solicitudes de rastreadores de IA en mayo se destinó al entrenamiento de modelos, no a la búsqueda activa de información. Solo el 9.3% tuvo un enfoque exclusivo en búsqueda, aunque ese porcentaje mostró un incremento marginal respecto al mes anterior.
La brecha entre rastreo y referencia
El dato más revelador para cualquier operador de contenido digital es la proporción entre páginas rastreadas y visitas generadas. ClaudeBot accedió a 23,951 páginas por cada referencia enviada en el primer trimestre, cifra que mejoró a 11,122 páginas en la semana del 25 de mayo al 1 de junio. GPTBot de OpenAI registró una proporción de 1,276:1, mientras que PerplexityBot alcanzó 111:1.
En contraste, los motores de búsqueda tradicionales mantienen proporciones sustancialmente más eficientes para los editores: Google operó en 4.9:1 y DuckDuckGo en 1.5:1. Esta diferencia cuantifica con precisión el problema de monetización que enfrentan los sitios que generan contenido de valor: los rastreadores de IA consumen ese contenido sin devolver tráfico proporcional.
Respuesta del ecosistema: bloqueo y restricción selectiva
Ante este desequilibrio, la industria ha comenzado a tomar medidas defensivas. Cloudflare estableció el bloqueo de rastreadores de IA como configuración predeterminada para nuevos dominios desde julio de 2025, y reportó el bloqueo de 416 mil millones de solicitudes de raspado en los meses siguientes. Para agosto de 2025, más de 2.5 millones de sitios web habían optado por prohibir completamente el entrenamiento de IA.
Sin embargo, la estrategia de bloqueo no es quirúrgica. Los sistemas combinados de búsqueda y rastreo de IA de Google complican la decisión, ya que restringir el acceso a uno implica afectar la visibilidad en el otro. Esta interdependencia obliga a los operadores a evaluar con precisión el costo de oportunidad antes de implementar restricciones generalizadas.
Oportunidad en el tráfico de mayor intención
A pesar del panorama adverso en volumen, existe una señal positiva en calidad: el tráfico de referencia proveniente de plataformas de IA tiende a atraer visitantes con mayor intención y valor por sesión. Para los editores que logren posicionarse dentro de los resultados generados por IA —en lugar de ser simplemente extraídos por ellos— el cambio en la composición del tráfico web podría representar una ventaja competitiva sostenible en el mediano plazo.




