Startups tecnológicas: solo 6% fundadas por mujeres frente a 80% por hombres en OCDE
La brecha de género en emprendimiento digital persiste mientras gobiernos implementan medidas de seguridad en línea
Solo un 6% de las startups digitales financiadas con capital de riesgo en países de la OCDE han sido fundadas exclusivamente por mujeres durante las últimas dos décadas, mientras que el 80% fue constituido únicamente por hombres. Esta disparidad refleja una desigualdad estructural en el acceso al financiamiento y las…
Solo un 6% de las startups digitales financiadas con capital de riesgo en países de la OCDE han sido fundadas exclusivamente por mujeres durante las últimas dos décadas, mientras que el 80% fue constituido únicamente por hombres. Esta disparidad refleja una desigualdad estructural en el acceso al financiamiento y las oportunidades de emprendimiento tecnológico que afecta directamente la composición del ecosistema empresarial digital.
La brecha de género en tecnología comienza años antes del emprendimiento. Apenas el 3% de las mujeres posee titulación en tecnologías de la información y comunicación, comparado con el 11% de los hombres. La probabilidad de que una niña aspire a carreras en este sector es tres veces menor que la de un niño, según datos presentados en el Foro sobre Igualdad de Género de la OCDE. Este desfase educativo temprano limita el pipeline de talento femenino disponible para fundar y liderar empresas tecnológicas, creando un efecto cascada que perpetúa la concentración masculina en el emprendimiento digital.
Más allá del emprendimiento, las mujeres enfrentan riesgos específicos en entornos digitales. Aproximadamente la mitad de las mujeres ha experimentado sesgos de género facilitados por tecnología, con mayor incidencia en aquellas involucradas en política. Las niñas reportan tasas más altas de ciberacoso y abuso sexual en línea. Simultáneamente, la brecha salarial persiste: las mujeres que trabajan a tiempo completo en la OCDE ganan en promedio el 90% de lo que perciben los hombres.
Los gobiernos han comenzado a responder. Actualmente, 29 países miembros y candidatos de la OCDE cuentan con autoridades dedicadas a seguridad en línea, comparado con solo tres en 2022. Esta expansión regulatoria busca mitigar riesgos digitales específicos que afectan desproporcionadamente a mujeres y niñas. Sin embargo, expertos advierten sobre el riesgo de que los sesgos de género existentes se reproduzcan en sistemas de inteligencia artificial y decisiones automatizadas si no se implementan salvaguardas durante el desarrollo tecnológico.
La OCDE proyecta que cerrar la brecha de género en la economía podría acelerar el crecimiento económico un 35% más rápido hacia 2060 en países desarrollados, con un incremento potencial del 9,2% en el producto interno bruto. Esta proyección subraya que la inclusión de género no es solo una cuestión de equidad, sino un factor económico relevante para la competitividad y el crecimiento de largo plazo. La transformación digital ofrece herramientas para cerrar esta brecha, pero requiere decisiones políticas deliberadas que promuevan inclusión y eviten la automatización de sesgos existentes.



