Sistemas operativos especializados en gaming avanzan hacia una mayor compatibilidad con hardware de terceros. Las actualizaciones recientes incluyen soporte inicial para controles en varios dispositivos portátiles de juegos, así como mejoras generales en la compatibilidad de plataformas.

Entre los dispositivos ahora compatibles se encuentran equipos portátiles con procesadores Intel Arc G3, incluyendo modelos como el MSI Claw 8 EX AI+. Aunque el soporte para dispositivos con tecnología AMD ha estado disponible en versiones beta durante más tiempo, la expansión hacia chips Intel indica un enfoque más inclusivo en futuras actualizaciones. La compatibilidad también se extiende a dispositivos orientados a Android, como el Pocket S2 de Ayaneo, y equipos con Windows como el Konkr Fit.

Las mejoras incluyen compatibilidad mejorada con dispositivos portátiles más antiguos de líneas como MSI Claw y OneXPlayer, lo que beneficia a usuarios de equipos con varios años de antigüedad. Esta estrategia se alinea con actualizaciones previas que ya habían ampliado el soporte para plataformas recientes de Intel y AMD, incluyendo dispositivos de GPD Win, Anbernic, OrangePi y modelos específicos de Lenovo Legion Go.

Actualmente, solo un dispositivo de terceros cuenta con certificación completa de compatibilidad, lo que sugiere que la mayoría de estos dispositivos funcionan con soporte parcial o en fase beta. Sin embargo, el ritmo de actualizaciones indica un compromiso continuo de hacer que los sistemas operativos personalizados funcionen de manera óptima en una gama más amplia de hardware.

Otras mejoras incluyen actualizaciones en controladores de Linux para dispositivos de entrada más recientes, permitiendo su funcionamiento con aplicaciones nativas incluso cuando la plataforma principal no está activa. Esta capacidad es relevante para usuarios que desean ejecutar emuladores u otros juegos nativos de Linux fuera del ecosistema principal, ampliando los casos de uso posibles para estos dispositivos portátiles.