{ "title": "Apreciación del peso de 5% puede reducir a la mitad el EBITDA de agroexportadoras mexicanas", "subtitle": "El 75.4% de las empresas medianas con comercio exterior reconoce que no logra mitigar adecuadamente el impacto de las fluctuaciones cambiarias en sus márgenes", "content": "Para una empresa que vende en dólares y paga sus costos en pesos, el tipo de cambio puede ser tan determinante para la rentabilidad como el precio de venta. Un ejercicio elaborado por EFEX ilustra la magnitud del riesgo: una agroexportadora hipotética con ventas de 6 millones de dólares y un EBITDA proyectado de 12.2 millones de pesos a un tipo de cambio de 16.90 vería su utilidad caer a 9.2 millones ante una apreciación hasta 16.40 —una contracción del 25%—. Si el dólar descendiera a 16 pesos, el EBITDA se reduciría a 6.8 millones, una pérdida del 44% sin que cambie una sola variable operativa.
El riesgo es especialmente visible en el sector agroexportador. Empresas de berries, aguacate y hortalizas fijan precios en dólares mientras enfrentan costos en pesos por mano de obra, insumos, energía, transporte y cadena de frío. Entre el momento en que se pacta una venta y aquel en que los dólares se convierten a pesos puede existir una ventana en la que el valor real de los ingresos cambie de forma significativa. Entre marzo y septiembre del año pasado, el peso se apreció cerca de 7% frente al dólar —de 18.15 a 16.91 pesos por dólar—, un movimiento que se tradujo directamente en menores ingresos medidos en moneda local para quienes facturan en divisa extranjera.
Exposición cambiaria en el mid-market mexicano
La problemática trasciende al sector agroindustrial. La Radiografía de pagos y cobros internacionales 2026 de EFEX revela que el 75.4% de las empresas medianas encuestadas reconoce que las fluctuaciones de divisas impactan sus márgenes, mientras que el 78.7% considera fundamental conocer el tipo de cambio antes de ejecutar una operación. A esto se suma que el 79% identifica la falta de visibilidad sobre sus transacciones como su principal dolor operativo: sin certeza sobre el dinero en tránsito, el tipo de cambio aplicado o el monto final a recibir o pagar, la planeación financiera se vuelve estructuralmente vulnerable.
Casi nueve de cada diez empresas analizadas tienen algún nivel de exposición a moneda extranjera, y el 63.9% continúa utilizando a la banca tradicional como principal canal para sus operaciones transfronterizas, un entorno donde la visibilidad y la velocidad de ejecución suelen ser limitadas.
Fijar el tipo de cambio como herramienta de planeación
"El riesgo cambiario no empieza cuando una empresa recibe los dólares, empieza desde que fija el precio de su producto. Para un agroexportador, unos cuantos centavos pueden cambiar por completo el margen de una temporada. La tesorería necesita herramientas que permitan tomar decisiones cuando existe visibilidad del ingreso, no cuando el movimiento del mercado ya ocurrió", señaló Dimitri Zaninovich, director general de EFEX.
Fijar el tipo de cambio con anticipación permite transformar una variable incierta en un monto conocido, mejorando la planeación de ingresos y flujos de efectivo. Modalidades como TOM y SPOT —disponibles a través de aliados regulados— permiten acordar el tipo de cambio de la conversión y disponer de uno o dos días para fondear los recursos, en lugar de quedar expuesto al precio de la divisa hasta el momento de la conversión. "En momentos de volatilidad, esa ventana puede significar la diferencia entre preservar el margen presupuestado o absorber un movimiento cambiario inesperado", agregó Zaninovich.
Para empresas con operaciones transfronterizas recurrentes, la gestión del riesgo cambiario deja de ser una función de back-office para convertirse en una decisión estratégica con impacto directo en la rentabilidad de cada temporada.
